Parlamento israelí avala ley de pena de muerte exclusiva para palestinos.
El Parlamento de Israel, conocido como la Knesset, ha tomado una decisión histórica este lunes, al votar 64 a 48 a favor de la controvertida Ley de Pena de Muerte para Terroristas. Esta nueva legislación establece que la pena capital, ejecutada mediante ahorcamiento y en secreto, será aplicable únicamente a palestinos condenados por actos de terrorismo, lo que ha desatado críticas por su evidente sesgo discriminatorio.
La ley se implementará exclusivamente en los tribunales militares que operan en Cisjordania, que se dedican a juzgar a palestinos, mientras que los ciudadanos israelíes, incluidos los colonos, son procesados en tribunales civiles. Esto refuerza la percepción de una doble justicia en la región.
A pesar de que el texto original menciona la posibilidad de aplicar la pena a toda la ciudadanía, se aclara que solo se aplicará a aquellos quienes "ocasionen intencionadamente la muerte de una persona con la intención de negar la existencia del Estado de Israel". Esta redacción en la práctica excluye a individuos con creencias sionistas, independientemente de sus acciones.
Además, la ley restringe de manera significativa la capacidad de los jueces para tomar decisiones, permite ejecuciones secretas e impone un régimen casi total de aislamiento para los condenados a muerte, lo que suscita preocupaciones sobre los derechos humanos.
Otro aspecto alarmante de esta legislación es que permite imponer la pena capital con una simple mayoría en el tribunal, sin requerir unanimidad, y elimina el derecho a apelar decisiones, lo que erosiona aún más las garantías judiciales.
Aunque esta nueva normativa no afectará de manera retroactiva a los detenidos por los ataques del 7 de octubre de 2023, se está considerando una legislación adicional que podría aplicar la pena de muerte de manera retroactiva.
El debate en la Knesset estuvo marcado por declaraciones contundentes, incluido el comentario del ministro de Seguridad Nacional y líder del partido de extrema derecha Poder Judío, Itamar Ben Gvir, quien afirmó que "hoy es un día de justicia para las víctimas y disuasión para nuestros enemigos".
Ben Gvir ha sido un ferviente defensor de esta reforma legal, que ha contado con el respaldo del partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu y de otros grupos políticos, incluidos partidos ultraortodoxos como Shas y la Unión de Judaísmo de la Torá, revelando una amplia aceptación de esta medida dentro del gobierno israelí.
Organizaciones de derechos humanos han expresado su profunda preocupación, argumentando que esta ley es un paso peligroso hacia la institucionalización del asesinato estatal dirigido exclusivamente a palestinos, lo cual infringe los principios de igualdad y prohíbe la discriminación racial. Suhad Bishara, directora legal de Adalah, el Centro Legal para los Derechos de la Minoría Árabe en Israel, subrayó que este tipo de legislación no solo violaría el derecho internacional, sino que también podría ser considerado un crimen de guerra.
Adalah ha anunciado que recurrirá al Tribunal Supremo israelí para impugnar la normativa con carácter de urgencia, señalando que la Knesset carece de autoridad para legislar sobre una población que se encuentra bajo ocupación. La situación se vuelve aún más crítica, ya que esta nueva ley se suma a una serie de medidas represivas que exacerban la violencia y la opresión sistemática contra los palestinos detenidos por Israel.