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Pogacar brilla en Hautacam y da un paso casi decisivo hacia el triunfo en el Tour.

Pogacar brilla en Hautacam y da un paso casi decisivo hacia el triunfo en el Tour.

Pogacar aplasta a Vingegaard en los Pirineos y se aleja hacia la gloria

BARCELONA, 17 de julio.

Tadej Pogacar, del equipo UAE Team Emirates-XRG, deslumbró este jueves tras conquistar la duodécima etapa del Tour de Francia, un recorrido de 180,6 kilómetros que se extendió desde Auch hasta el desafiante Hautacam. En una primera batalla con las montañas pirenaicas, el esloveno no solo reafirmó su dominio, sino que también tomó una dulce venganza por lo sucedido en 2022.

Sin contemplaciones ante el peligro, Pogacar mostró su valentía al relatar que un accidente casi lo había hecho caer en la etapa anterior. Sin embargo, su fortaleza fue indiscutible en la subida a Hautacam, donde evidenció su superioridad sobre los demás ciclistas, dejando en claro que iba por el triunfo.

Con esta brillante victoria, Pogacar recuperó el maillot amarillo y tomó el comando del Tour, aprovechando la descomposición del irlandés Ben Healy (EF) y anulando a sus rivales, cruzando la línea de meta con un tiempo 2:10 minutos por delante del danés Jonas Vingegaard (Team Visma | Lease a Bike), incapaz de seguir el ritmo y totalmente desmoronado en los momentos críticos. El tercer puesto fue para Florian Lipowitz (Red Bull-BORA-hansgrohe), quien llegó a 2:23 minutos, una clara señal de que su compañero de equipo, Primoz Roglic, ya no tiene la fuerza necesaria para competir al máximo nivel.

En esta jornada, el noruego Tobias Halland Johannessen (Uno-X Mobility) finalizó en cuarto lugar, a 3 minutos de Pogacar. Mientras tanto, Oscar Onley (Team Picnic PostNL) se sorprendió al ocupar el quinto puesto, demostrando su progreso de manera independiente. Kévin Vauquelin (Arkéa-B&B Hotels), en la sexta posición, adelantó a Remco Evenepoel (Soudal Quick-Step), que terminó a 3:35 minutos, después de haber sido uno de los primeros en descolgarse en la dificultad del Col du Soulor.

Pogacar se robó el espectáculo una vez más, incluso con una anécdota peculiar: mientras disfrutaba de una ventaja de 1:45 minutos sobre Vingegaard, tuvo tiempo para señalar a una moto de televisión que había un cartel de cartón colgando de su bicicleta, lo que produjo risas en medio de una competitiva etapa que estaba a su favor y, con la mirada puesta en el cuarto Tour de Francia.

La desigualdad de Pogacar es evidente, ya que en su historial ya cuenta con tres títulos de Tour de Francia, mientras que Vingegaard ha conseguido dos. Aunque el danés compitió el año anterior con los efectos de una lesión, este año, al parecer, ambos ciclistas están en paridad, y el esloveno ha logrado inclinar la balanza a su favor.

La subida a Hautacam, que presenta 13,5 kilómetros con una inclinación media del 7,9 por ciento, es un escenario icónico en la historia del Tour. En ediciones anteriores, ha sido escenario de estrategias decisivas y ahora, en 2025, Pogacar resarció su decepción de 2022 con una actuación contundente, propulsado por un espectacular cambio de ritmo de su compañero Jhonatan Narváez.

No es la primera vez que Hautacam se convierte en el juez de una competencia; en 1994, Miguel Indurain se vio obligado a luchar contra el ataque de Luc Leblanc en condiciones adversas y, en 1996, el español quedó en la memoria del Tour tras su enfrentamiento con Bjarne Riis. Hautacam marcó el cierre de la etapa estelar de Indurain, quien se vio superado esa jornada.

Remco Evenepoel y Enric Mas (Movistar Team) también sucumbieron en las difíciles condiciones de la montaña, a varios minutos de un Pogacar que, si bien ganó la etapa, también recuerda la relevancia de la colaboración en equipo. Ben Healy, que había tenido sus momentos de gloria, cedió el maillot amarillo tras una presión intensa en el Col du Soulor, permitiendo que la etapa se definiera en el último gran puerto pirenaico.

Entre los que intentaron hacer historia, el veterano canadiense Michael Woods (Israel-Premier Tech) fue uno de los protagonistas de una escapada que incluyó a 52 ciclistas. No obstante, fue Bruno Armirail (Decathlon AG2R La Mondiale Team) quien, tras una intensa lucha, se convirtió en el último sobreviviente de una fuga que fue finalmente alcanzada por el excepcional Pogacar, quien deslumbró en la emblemática ascensión.