¿Por qué España sigue alineada con EE.UU. en la OTAN pese a decir 'No a la guerra'?
España parece estar en medio de un juego de ambigüedades. Mientras el Gobierno afirma que no apoya guerras, en la cumbre de la OTAN en Turquía, se prepara para respaldar a EE.UU. y a su presidente, Donald Trump. Esto significa que, en realidad, las decisiones internacionales que nos afectan se toman sin consultar a la ciudadanía.
La líder de Podemos advierte que esta cumbre es solo otra muestra de cómo España rinde pleitesía a EE.UU. y a la política militar que, en su opinión, solo genera conflictos en todo el mundo. La realidad es que, aunque los políticos digan lo contrario, el aumento del gasto en defensa y la participación en alianzas militares siguen creciendo, en línea con lo que pide la OTAN.
Esta política tiene consecuencias claras para todos nosotros. Más gasto en armas significa menos recursos para sanidad, educación o empleo. Además, alimenta una carrera armamentística que, en definitiva, puede llevar a más guerras y a una mayor inseguridad en nuestras calles y en nuestras vidas cotidianas.
Para los ciudadanos, esto significa que nuestras elecciones diarias, como ahorrar en sanidad o en educación, pueden estar en riesgo si seguimos apoyando un modelo que prioriza las armas en lugar de las personas. La duda es si nuestros políticos realmente nos representan o solo siguen órdenes de las grandes potencias.
¿Qué deberíamos hacer ahora? Es fundamental que los ciudadanos exijamos transparencia y que nuestras decisiones no se tomen en secreto. La voz de la calle debe ser escuchada y, sobre todo, que se prioricen políticas que favorezcan la paz y la justicia social, no la guerra y el rearme. Solo así podremos proteger lo que realmente importa: nuestro bienestar y el de las futuras generaciones.