Renault y sindicatos reanudan hoy negociaciones tras avances, pero aún insuficientes.
VALLADOLID, 24 de marzo. Las negociaciones entre Renault y los sindicatos continuarán este martes en lo que promete ser una jornada crucial para el futuro del convenio colectivo. Después de un encuentro la semana pasada, donde la empresa se comprometió a ajustar las subidas salariales al índice de precios al consumo (IPC) anualmente, se abordarán nuevas propuestas en materia de empleo y jornada laboral.
El diálogo se reinicia en lo que será la sexta sesión de negociación, que incluye también la formación de la comisión que llevará adelante estas conversaciones. En la reunión anterior, el presidente de Renault Group España, Josep María Recasens, expuso las directrices del 'Plan Estratégico futuREady', que contempla la introducción de productos innovadores en las plantas de España, en especial en Palencia y Valladolid.
Recasens hizo hincapié en que la realización de este plan queda supeditada a la firma de un "acuerdo equilibrado", que no solo mejore la competitividad de las fábricas, sino que también permita controlar los costos y ofrezca herramientas para reducir el absentismo laboral, así como mejorar la flexibilidad laboral en las instalaciones.
La dirección de Renault enfatizó en la necesidad de concluir rápidamente las discusiones del convenio colectivo, señalando que la celeridad en este proceso sería crucial para aspirar a la asignación de nuevos productos para las fábricas españolas.
Durante el encuentro anterior se discutieron diversos aspectos del convenio. La compañía presentó un nuevo modelo de prima colectiva ligado a la disminución del absentismo, mientras que también se abordó la necesidad de reestructurar las jornadas laborales, haciendo hincapié en la flexibilidad respecto a las vacaciones. En cuanto al empleo, se propuso la incorporación de contratos fijos discontinuos y estableció como obligatorio el turno fijo de tarde, así como la reducción de los porcentajes de excedencias y turnos fijos por motivos de conciliación.
Los sindicatos UGT y CCOO, aunque valoraron positivamente el "ambicioso" Plan Industrial para las fábricas en España, consideraron "insuficiente" la propuesta de vincular las subidas salariales al IPC durante la vigencia del convenio. Abogaron por la inclusión de una cláusula que garantice revisiones al alza.
UGT reconoció el trabajo que ha desempeñado la dirección española ante la casa matriz en Francia para asegurar la producción de cinco nuevos modelos para las instalaciones en España, destacando la relevancia de mantener un convenio renovado para mejorar el estatus de las plantas dentro del grupo. Recordaron que un año atrás, no había proyectos sobre la mesa.
Mediante un comunicado, UGT aseguró que esto "es solo una primera etapa de lo que realmente merecen los trabajadores españoles", exigiendo más garantías laborales, económicas y sociales. Además, manifestaron su rechazo a la propuesta de externalización de la contratación, el establecimiento obligatorio del turno fijo de tarde, y la limitación en los turnos fijos por cuestiones de conciliación.
El secretario general de CCOO para el Intercentros, Sergio García, reconoció ciertos avances en la negociación y se mostró abierto a seguir dialogando para encontrar puntos en común que beneficien a ambas partes.
Por otro lado, el sindicato CGT consideró que las negociaciones están estancadas y no están generando beneficios concretos para los trabajadores. Describieron como "claramente insuficiente" la oferta de Renault que vincula los salarios al IPC durante la duración del convenio, y criticaron la exclusión de recortes en pluses por festividades, turnos nocturnos y otros aspectos clave.
CGT se comprometió a examinar detenidamente las nuevas condiciones propuestas para la Prima Resultados, expresando su rechazo a cambiar la Prima de Contribución Individual a una forma colectiva sin asegurar un mínimo garantizado, ya que esto podría llevar a conflictos entre compañeros. Además, denunciaron la postura de la dirección, a la que calificaron de "obcecada" en eliminar los periodos generales de descanso vacacional, limitando a 18 días en verano, tres en Navidad y cuatro para otros usos.