Sánchez considera extender la vida de las nucleares mientras Sumar insiste en su cierre: “Es necesario ser coherentes”.
MADRID, 25 de marzo. En un giro inesperado en el debate energético, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dejado abierta la posibilidad de extender la vida de las centrales nucleares, generando una reacción inmediata desde el partido Sumar, que le ha instado a reafirmar su compromiso con el calendario de cierre. "Es vital que permanezca firme ante la presión de los intereses fósiles", expresó Verónica Martínez Barbero, portavoz de Sumar en el Congreso.
En su intervención en el Congreso, donde abordó la postura del Ejecutivo sobre la guerra en Oriente Próximo y la reciente asamblea del Consejo Europeo, Sánchez señaló que cualquier conversación con las empresas del sector nuclear deberá basarse en la premisa de que no tendrá un costo adicional para los ciudadanos en forma de hipotecas fiscales y que se garantice la seguridad tanto de los suministros como de la población.
En respuesta a las críticas del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que acusó al Gobierno de un "dogmatismo climático", el presidente replicó que en la actualidad "no se están registrando los resultados que justifiquen esa preocupación". Sánchez recordó que, en comparación con otros países europeos, el precio de la electricidad en España se ha mantenido notablemente bajo, gracias a una sólida política de energías renovables, alcanzando solo 35 euros el megavatio hora, en contraste con los 110 euros de Alemania y los 150 de Italia.
El presidente enfatizó que su estrategia energética se aleja del dogmatismo, definiéndola más bien como "una inteligencia climática que favorece la economía". En una declaración provocativa, subrayó que, de haber estado al mando el ex presidente Mariano Rajoy, los costos de electricidad estarían alcanza cifras alarmantes, superando los 110 o 150 euros el megavatio hora.
Por su parte, Martínez Barbero de Sumar advirtió sobre la firmeza de su posición en relación con el calendario de cierre de las plantas nucleares, subrayando que no se aceptarán retrasos ni justificativos políticos. "Las excusas no tienen cabida aquí. Nuestra determinación es firme, independientemente de las presiones de Feijóo o Abascal", declaró, añadiendo que la transición hacia energías limpias debe ser justa, asegurando empleo y recursos para las comunidades afectadas.
La portavoz de Sumar instó a Sánchez a reafirmar su compromiso con el cierro de las nucleares, un acuerdo ya plasmado en el pacto de coalición, subrayando que cualquier intento de prolongar la vida de estas centrales podría socavar las inversiones necesarias para un futuro sostenible. "El Consejo de Seguridad Nuclear puede autorizar la extensión de la vida de Almaraz, pero la decisión final debe ser de este Gobierno", aseveró, insistiendo en la necesidad de mantenerse firme frente a los intereses que defienden el fósil.
Martínez Barbero también criticó a Feijóo, acusándolo de promover un "patriotismo ficticio" al abogar por la ampliación de la vida nuclear, este hecho considerado por ella como un intento de perpetuar un modelo energético obsoleto que penaliza a las familias españolas. "Este modelo no solo es caro hoy, también lo es para el futuro de las próximas generaciones", argumentó firmemente.
Alberto Núñez Feijóo, en su intervención inicial, advirtió sobre el riesgo de enfrentar un "apagón como el que vive Cuba", exigiendo que el Gobierno garantice la continuidad de las centrales nucleares para evitar aumentar la dependencia del gas. "No intensifique el problema ni fomente su ideología", clamó el presidente del PP, quien reiteró su llamado a la estabilidad en el sector energético.
En el mismo sentido, Santiago Abascal, líder de Vox, acusó al Gobierno de sacrificar a los españoles en su búsqueda de soluciones climáticas, instando a una reconsideración de las decisiones relacionadas con plantas como Almaraz y advirtiendo sobre las repercusiones económicas que conllevan estas políticas. "¿Por qué estos planes han hecho inviable a Almaraz o han clausurado otras instalaciones térmicas? Esa es la verdadera pregunta que debemos hacernos", sentenció Abascal, cuestionando el futuro energético que se perfila para el país.