El Frente de Liberación del Azawad (FLA), uno de los principales colectivos separatistas de los pueblos tuareg en el norte de Malí, ha emitido un importante anuncio: han devuelto a las autoridades argelinas al ciudadano español que habían secuestrado la semana pasada en el sur de Argelia después de haber logrado su liberación en una operación complicada.
En un comunicado difundido a través de la red social X, su portavoz, Mohamed Elmaouloud Ramadane, informó que una de las unidades de seguridad del FLA logró liberar al español, que había sido capturado el 14 de enero en el sur argelino. Después de ser rescatado, el rehén fue trasladado al norte de Malí para garantizar su seguridad durante el proceso.
Ramadane indicó que esta liberación fue facilitada gracias a las gestiones de "personas de buenos oficios" que intervinieron entre el FLA y los secuestradores, a quienes el grupo rebelde calificó como parte de "una red de crimen organizado que opera en el Sahel y más allá", subrayando la complejidad de la situación en la región.
Identificado como "Navarro Giane Gilbert", el rehén logró comunicarse con su familia antes de ser entregado a las autoridades argelinas, con las cuales se mantuvieron en contacto durante toda la operación. Este aspecto fue crucial, dada la ubicación del secuestro en territorio argelino.
El anuncio del FLA incluyó una imagen del español liberado, retratado sentado en una silla de camping y rodeado por varios miembros armados del grupo, que portaban una bandera del Azawad, el territorio que los tuaregs aspiran a transformar en un estado independiente.
Aunque el Gobierno español aún no ha confirmado oficialmente la liberación, el Ministerio de Asuntos Exteriores informó el pasado viernes sobre la retención de un ciudadano español "contra su voluntad en el norte de África", sin proporcionar más detalles sobre la situación en Argelia. Por su parte, el Gobierno argelino tampoco ha hecho comentarios sobre el incidente hasta el momento.
El portavoz del FLA destacó la profesionalidad y valentía de sus fuerzas de seguridad, alabando su compromiso en esta operación que, según él, se llevó a cabo sin ningún riesgo para la vida del ex rehén. Este tipo de declaraciones refleja un intento por parte del grupo de posicionarse como un actor responsable en la región.
En la misma línea, los separatistas tuareg se presentan a sí mismos como defensores de la "seguridad y la paz" en el norte de Malí, y critican la "situación caótica orquestada por la junta maliense y los mercenarios del Grupo Wagner", tratando de marcar una diferencia con otras fuerzas en conflicto en la zona.
Además, el FLA condenó enérgicamente el "crimen organizado y el terrorismo en todas sus formas", haciendo especial énfasis en su rechazo a la toma de rehenes, que consideran incompatible con los valores del Islam y con las tradiciones del pueblo del Azawad.
Haciendo eco de estas circunstancias, el periodista de France 24, Wassim Nasr, quien cubre la región del Sahel y cuenta con fuentes locales, indicó que el español fue capturado por un grupo de siete jóvenes secuestradores de nacionalidad argelina y maliense, lo que añade un contexto juvenil y local a la dinámica del secuestro.
Los captores trasladaron al rehén en un vehículo robado hacia el norte de Malí, específicamente a la región de Ménaka. Según Nasr, los secuestradores habrían actuado motivados por una oferta de una suma considerable de dinero realizada por el Estado Islámico en el Sahel, lo que refleja el complicado y muchas veces inquietante entrelazado de intereses en la región.
Las negociaciones con los secuestradores se llevaron a cabo a través de sus clanes y culminaron exitosamente el lunes por la tarde, cuando acordaron liberar al español en un sitio específico. Allí, los milicianos del FLA lo recogieron antes de que la filial del Estado Islámico pudiera capturarlo, mostrando así la inestabilidad latente en la que operan tanto los grupos insurgentes como los criminales en este territorio.
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