Veterinarios demandan estrategias urgentes para gestionar la fauna silvestre, centrándose en el jabalí ante su amenaza sanitaria.
MADRID, 3 de diciembre.
La Organización Colegial Veterinaria (OCV) ha vuelto a poner de relieve la urgencia de establecer un plan de control eficaz para la fauna silvestre, especialmente en relación con el jabalí. Esta especie representa un "alto riesgo sanitario" debido a su papel como reservorio y transmisor de enfermedades, incluida la peste porcina africana (PPA), que no solo afecta la bioseguridad de las explotaciones ganaderas, sino que también contamina fuentes de alimento y agua, y puede ofrecer oportunidades de contacto con el ganado doméstico.
Recientemente, las autoridades encontraron varios jabalíes muertos por PPA, un fenómeno que no se había registrado en España desde 1994. En este contexto, la OCV ha subrayado que la PPA podría acarrear graves repercusiones económicas y de salud, a pesar de no contagiar a los humanos, y ha enfatizado el papel crucial de los veterinarios en prevenir su propagación y minimizar sus consecuencias.
"La vigilancia epidemiológica, la detección temprana, la adopción de medidas de bioseguridad y la coordinación en las acciones sanitarias son fundamentales y dependen del conocimiento técnico de los veterinarios", ha afirmado.
En declaraciones a Europa Press, Santiago Sánchez Apellániz, presidente del Colegio de Veterinarios de Sevilla y miembro del Consejo General de Colegios Veterinarios, sugirió que el actual brote de PPA se originó probablemente por un accidente. Todas las granjas en la zona han sido verificadas con resultados negativos, lo que lleva a pensar que alguien pudo haber introducido el virus mediante productos provenientes de países europeos donde la peste africana es un problema.
El veterinario, con experiencia en la lucha contra la PPA desde 1993, aseguró que las autoridades están actuando de manera adecuada. Se ha confirmado la enfermedad en laboratorio y se han establecido radios de control. "Es probable que se encuentren más jabalíes muertos, pero afortunadamente, ninguna granja ha sido afectada hasta el momento, ya que las explotaciones dentro del radio de 20 kilómetros han dado negativo", explicó.
A su parecer, las medidas adoptadas por las autoridades, incluidas las de la Unidad Militar de Emergencias (UME), son precisas. "Es fundamental establecer un perímetro de seguridad para evitar la transmisión de la PPA, que se propaga con rapidez", añadió. También enfatizó que no solo en Cataluña, sino en toda España, existe una gran población de jabalíes, lo que exige un esfuerzo adicional en su caza. "La aparición de este brote no está relacionada con la producción ganadera; la caza es necesaria", comentó.
Más allá de todo esto, el especialista en sanidad animal quiso aclarar que "no hay riesgo" de que la PPA contagie a los humanos. "Los veterinarios están presentes en toda la cadena de producción alimentaria, asegurando que los animales enfermos no lleguen al mercado, ya que se decomisarían en el matadero. Incluso si se realizan matanzas domiciliarias, no implicarían un riesgo para la salud pública", aseguró.
José Ángel Barasona, doctor en Veterinaria e investigador del programa Ramón y Cajal de la Universidad Complutense de Madrid, añadió que la alta densidad de jabalí en España es motivo de preocupación, un problema que los científicos han estado señalando durante más de 15 años.
"Más que el problema de la ganadería intensiva, deberíamos preocuparnos por las elevadas densidades de jabalí, que superan los límites críticos desde el punto de vista sanitario y ecológico", comentaba Barasona, que advirtió sobre los riesgos que esto conlleva para la ganadería española y la salud pública, dado que el jabalí es un reservorio de diversas enfermedades.
Sin embargo, aclaró que la PPA no se transmite a humanos y solo afecta a jabalíes y cerdos. Se trata de una enfermedad vírica con alta letalidad en los porcinos, en particular en especies africanas, que ha tenido múltiples brotes en diversas partes del mundo a lo largo de las décadas.
Esta situación es especialmente crítica en Europa, donde el jabalí, a diferencia del cerdo doméstico que cuenta con un mejor control, se ha convertido en el principal hospedador de la enfermedad. "Es significativamente más complicado controlar esta infección en jabalíes. La situación en España es grave, ya que somos el tercer mayor productor mundial de cerdos", puntualizó Barasona.
El experto considera que las iniciativas implementadas actualmente para gestionar el brote son "muy positivas desde el punto de vista científico", destacando un plan de acción rápido y efectivo para frenar la propagación de jabalíes infectados.
La movilización de cuerpos de seguridad, incluyendo la UME, así como la adecuada gestión de los jabalíes encontrados muertos y la restricción de actividades recreativas, son métodos que han sido efectivamente utilizados en otros países para erradicar brotes similares.
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