Von der Leyen llama a Irán a abandonar las amenazas y propone iniciar negociaciones.
En medio de la creciente tensión en el Oriente Medio, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha hecho un llamado urgente a la paz y la diplomacia. Durante una conferencia de prensa en Madrid, enfatizó la necesidad de "sentarse a la mesa de negociaciones" para poner fin a las hostilidades que han surgido tras la ofensiva por sorpresa lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero. Von der Leyen subrayó que el conflicto no solo afecta a la estabilidad de la región, sino que también impacta a la economía global, especialmente al suministro de petróleo debido a la disminución del tráfico en el estrecho de Ormuz.
La líder europea no dudó en condenar con firmeza las acciones de Irán, exigiendo que cesen "de inmediato" las amenazas y agresiones, que incluyen el minado de aguas, ataques con drones y misiles. Assertó que estos actos "inaceptables" no solo ponen en peligro la libertad de navegación, sino que también impactan negativamente a buques comerciales desarmados y a la infraestructura civil en el Golfo.
A pesar de este panorama de confrontación, Von der Leyen puso énfasis en la importancia crucial de alcanzar "una solución negociada" para detener la guerra, instando a que se priorice el diálogo por encima del conflicto. La presidenta defendió la libertad de navegación como un principio esencial del Derecho Internacional y advirtió sobre las consecuencias del conflicto para el precio del crudo, resaltando que "todos sufrimos las repercusiones en los mercados de gas y petróleo".
En cuanto a las operaciones de seguridad marítima en la región, la presidenta europea fue cautelosa, indicando que cualquier decisión sobre una posible misión de la UE para reabrir el tráfico en el estrecho dependería de la resolución del conflicto. "Los líderes de la Unión Europea han dejado claro que, una vez cesadas las hostilidades, se podría considerar una misión", afirmó, sin entrar en detalles sobre la preparación de las capacidades necesarias.
Por su parte, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, se unió a la condena hacia el régimen iraní, subrayando que sus acciones han tenido un impacto negativo en la economía global. Albanese argumentó que el ataque a embarcaciones civiles va en contra de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que protege la libertad de navegación.
En el contexto de estas tensiones, el líder australiano destacó que su país enviará un avión E7 para apoyar las operaciones en la región, específicamente en respuesta a una solicitud de Emiratos Árabes Unidos. Esta muestra de cooperación entre Europa y Australia se dio en el marco de la conferencia, donde ambos líderes también anunciaron nuevos acuerdos en comercio, seguridad y defensa, así como el inicio de negociaciones para la participación de Australia en el programa Horizonte Europa de la UE.