Wolff plantea incertidumbre sobre el regreso de Horner, destacando el impacto de su polémica.
LONDRES, 30 de marzo. - Toto Wolff, director ejecutivo de la icónica escudería Mercedes, ha manifestado su escepticismo ante la posibilidad de que Christian Horner, exlíder del equipo Oracle Red Bull Racing, vuelva a la Fórmula 1. Según Wolff, las acciones y declaraciones de Horner en los últimos años han contribuido a generar un clima de controversia en el campeonato, afectando negativamente al entorno del deporte.
Christian Horner, quien a sus 52 años busca un regreso al 'paddock' tras su salida de Red Bull tras el Gran Premio de Gran Bretaña en julio del año pasado, ha expresado que aún tiene "asuntos pendientes" en la competición que lo llevó a conquistar ocho campeonatos de pilotos y seis de constructores.
No obstante, Aston Martin ha descartado recientemente la opción de incorporar a Horner a su equipo, inclinándose en su lugar por Jonathan Wheatley para ayudar a la escuadra británica, que se encuentra en una fase complicada. Por su parte, Wolff y Mercedes están evaluando la posibilidad de adquirir el 24% de las acciones de Alpine que actualmente posee la firma de inversión privado Otro Capital.
El equipo de Enstone confirmó que Horner formaba parte de un grupo de posibles inversores interesados en esta participación. En una entrevista con la agencia Press Association, Wolff comentó: "Su comportamiento ha generado revuelo, y eso tiene consecuencias en nuestro entorno. Sin embargo, esto es algo que ha hecho toda su vida".
Wolff también aclaró que la decisión de invertir en Alpine no está ligada a la figura de Horner: "La idea de que haya una competencia entre Christian y yo por adquirir una parte de Alpine es completamente falsa. Sería triste que eso influyera en nuestra decisión final", afirmó el director de Mercedes-AMG Petronas.
"Estamos analizando esta posibilidad desde diferentes ángulos y aún no hemos llegado a una conclusión. Queremos saber si realmente tiene sentido", agregó Wolff, cuya enemistad con Horner marcó gran parte de la dinámica de la F1 en la última década, cuando Mercedes y Red Bull competían codo a codo por el dominio en la categoría.
Los últimos meses de Horner en la F1 se vieron ensombrecidos por acusaciones de conducta manipuladora por parte de una excompañera, aunque fue exonerado en dos ocasiones. Wolff, quien también reflexionó sobre un posible retorno de Horner, expresó: "Tengo sentimientos encontrados al respecto. El deporte necesita personalidades, y su carácter ha sido, sin duda, controversial, lo cual puede ser beneficioso para la competición".
En un guiño cinematográfico, Wolff comentó a Fred Vasseur, director del equipo Ferrari: "Se necesita al bueno, al feo y al malo. Ahora solo quedan el bueno y el feo, el malo se ha ido". En cuanto a la posibilidad de formar una alianza con Horner, su respuesta fue contundente: "No lo creo".
Sin embargo, el director de Mercedes no pudo evitar reflexionar sobre la naturaleza de su rivalidad: "A pesar de mi frustración hacia él en ciertos momentos, es importante recordar que incluso los enemigos pueden tener aspectos positivos".
Wolff concluyó reconociendo el mérito de Horner: "No hay muchos directores de equipo que hayan logrado lo que él ha hecho". Mirando hacia el futuro, afirmó: "Independientemente de lo que suceda, ya sea que él regrese o no a la F1, estoy en paz conmigo mismo".