El 80% de adolescentes usan ChatGPT sin control y sin detectar riesgos graves
¿Sabías que la versión de ChatGPT para jóvenes no alerta en casos de autolesiones o ideas suicidas? Esto puede poner en peligro su vida sin que los padres se enteren.
OpenAI lanzó en agosto una versión de su asistente para menores, prometiendo protección y control parental. Pero un estudio reciente revela que muchas de esas medidas fallan. El chatbot no envía alertas a los adultos cuando los adolescentes hablan de temas peligrosos y no ofrece ayuda real en crisis, como recomendar contactar con profesionales o líneas de ayuda.
Esto significa que, en la práctica, los menores pueden pasar horas hablando de temas muy delicados sin que nadie lo sepa. Y, lo peor, el sistema puede darles respuestas que parecen humanas y que fomentan un comportamiento similar a un amigo, en lugar de actuar como una herramienta segura.
Para nosotros, los padres y adultos, esto es una señal de alarma. La tecnología que se supone que protege a nuestros hijos no está funcionando como debería. Estar atentos y no confiar ciegamente en estas plataformas es clave para evitar que los menores queden en situación de riesgo.
¿Qué podemos hacer ahora? Lo más recomendable es restringir el uso de ChatGPT para menores, estar pendientes de sus conversaciones y, en caso de dudas, acudir a profesionales o líneas de ayuda. Además, las autoridades y empresas deben mejorar urgentemente estos sistemas para que sean realmente seguros y efectivos.
Por el momento, los expertos advierten que, mientras estas fallas no se solucionen, ChatGPT solo debe usarse con supervisión adulta y no como una herramienta para menores sin control. La seguridad de nuestros hijos no puede quedar en manos de una inteligencia artificial que, todavía, no cumple con sus promesas de protección.