El déficit público de 2025 se sitúa en el 2,18% del PIB, superando las expectativas del Gobierno con un total de 36.780 millones.
En un avance significativo hacia la estabilidad económica, el déficit de las administraciones públicas en España cerró el año 2025 en un 2,18% del PIB, una cifra notablemente inferior al 2,86% registrado en 2024. Este resultado, que equivale a 36.780 millones de euros, supera las expectativas establecidas por el Gobierno ante la Comisión Europea y se alinea con las exigencias del marco fiscal europeo.
Este logro marca el sexto año consecutivo en que España cumple con los objetivos fijados por Bruselas, quedando por debajo del 2,5% que se había propuesto para el ejercicio anterior, según las declaraciones del Ministerio de Hacienda.
Sin embargo, es importante señalar que si se incluyen los gastos relacionados con la respuesta a la DANA, el déficit podría ascender a 40.330 millones de euros, lo que representaría un 2,39% del PIB.
Conforme a los informes que serán presentados a Eurostat, se evidencia que, durante 2025, el déficit disminuyó en siete décimas respecto al 2,9% del año anterior y también se ve una mejora de tres décimas con respecto al compromiso establecido en el Plan Fiscal Estructural enviado a Bruselas.
Además, esta cifra del 2,18% no solo supera las proyecciones de las autoridades nacionales, sino que también supera las estimaciones de diversas instituciones internacionales, incluyendo el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea. Esto demuestra un avance considerable en la saludable gestión de las cuentas públicas.
El Ministerio de Hacienda, dirigido por Arcadi España, ha destacado que este es el déficit más bajo registrado desde que comenzó la crisis financiera de 2008, representando el nivel más reducido en casi dos décadas. Este hito refleja un progreso significativo en la consolidación fiscal, logrado sin necesidad de aplicar recortes drásticos.
En términos absolutos, el cierre del presupuesto para todas las administraciones públicas en 2025 se cifra en 36.780 millones de euros, lo que implica una disminución de 8.811 millones, o un 19,3% menos en comparación con 2024.
Por su parte, el nuevo ministro de Hacienda ha subrayado la importancia de seguir una política presupuestaria que sea tanto creíble como responsable, enfatizando que es posible reducir el déficit sin sacrificar el bienestar social. Además, se ha puesto en evidencia el papel de un eficaz escudo social de 150.000 millones destinado a responder a la pandemia, desastres naturales como la DANA, y también a las crisis generadas por los conflictos en Ucrania e Irán.