El Gobierno impulsa un nuevo respaldo financiero para la internacionalización de empresas españolas.
MADRID, 24 de marzo. En una medida aplaudida por diversos sectores, el Consejo de Ministros ha dado su visto bueno a un importante anteproyecto de ley impulsado por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. Este nuevo marco normativo tiene como objetivo revitalizar y fortalecer los mecanismos de apoyo financiero público destinados a fomentar la internacionalización de la economía española, adaptándose a las dinámicas contemporáneas del mercado global.
Este anteproyecto responde a las recomendaciones emitidas por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) y busca mejorar la coordinación y planificación estratégica dentro del sistema de asistencia financiera pública. El enfoque se centra en proporcionar a las empresas, y especialmente a las pequeñas y medianas empresas (pymes), una mayor estabilidad y capacidad de inversión, mediante el uso de herramientas financieras flexibles que se ajusten a sus necesidades específicas.
Entre las novedades más significativas se encuentra la creación de un organismo interministerial que se encargará de la evaluación y seguimiento de estas iniciativas. Esta medida promete aumentar la eficiencia en la toma de decisiones, estandarizar los procedimientos y garantizar una gestión más coherente de los diversos instrumentos financieros que respaldan la internacionalización de las empresas españolas.
El nuevo marco legislativo está diseñado para mejorar la capacidad del sistema de acompañar a las empresas en un entorno global complicado, minimizando los riesgos financieros que podrían obstaculizar su expansión internacional y la inversión que esta conlleva. Se espera que este enfoque integral fortalezca la eficacia del apoyo público destinado a la internacionalización.
Asimismo, el anteproyecto amplía las posibilidades del Convenio de Ajuste Recíproco de Intereses (CARI), permitiendo su aplicación a proyectos de inversión tanto en el extranjero como en territorio nacional, siempre y cuando sean considerados sostenibles o estratégicos, con un enfoque particular en aquellos que generen un impacto positivo en el clima.
El CARI se erige como un mecanismo que ayuda a mitigar el riesgo de tipo de interés en financiamientos a largo plazo, facilitando a las entidades financieras la oferta de tasas fijas y estables. Esto, a su vez, refuerza la competitividad de las empresas españolas en los mercados internacionales.
Esta ampliación del CARI se traduce en un apoyo financiero que se adecúa a las verdaderas necesidades empresariales, teniendo un impacto notable en las pymes, las cuales podrán contar con mayor previsibilidad y un acceso más sencillo a recursos para su crecimiento y proyectos ambiciosos.
El anteproyecto también propone actualizaciones en el funcionamiento del CARI que buscan garantizar una financiación más estable tanto para proyectos de exportación como para inversiones en el país.
No se trata de una simple revisión del CARI, sino de su integración dentro de una estrategia más global y cohesiva. Así, se refuerza su base financiera con la inclusión de sus activos y pasivos dentro del Fondo de Reserva de los Riesgos de la Internacionalización (FRRI), actualmente enfocado en proporcionar seguros de crédito respaldados por el Estado.
El CARI se ha establecido como un pilar fundamental del apoyo financiero gubernamental a la internacionalización, siendo gestionado por la Secretaría de Estado de Comercio con el respaldo operativo del Instituto de Crédito Oficial (ICO).
Hasta la fecha, la cartera del CARI comprende 66 operaciones y más de 2.260 millones de euros en créditos bajo la protección frente al riesgo de tipo de interés. Desde su establecimiento y hasta 2025, este sistema ha generado un beneficio acumulado de más de 750 millones de euros para el Estado, destacando su relevancia en la estrategia de internacionalización de la economía española.