24h España.

24h España.

El Papa aboga por la paz y la justicia al dar inicio a la Semana de Oración por la Unidad Cristiana.

El Papa aboga por la paz y la justicia al dar inicio a la Semana de Oración por la Unidad Cristiana.

El pasado domingo, 18 de enero, el Papa León XIV inauguró la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos instando a todos los fieles a unirse en la búsqueda de un mismo objetivo: la unidad y la paz entre todas las comunidades cristianas. Su mensaje enfatizó la necesidad de que este esfuerzo por la unidad se complemente con la búsqueda de justicia en el mundo.

Desde el Palacio Apostólico, el Pontífice animó a las diferentes confesiones católicas a dedicar estos días a la oración, resaltando la importancia de crear vínculos que traspasen las barreras religiosas. "Este propósito de unión debe ir de la mano con un ferviente compromiso por alcanzar la paz y la justicia global", remarcó León XIV después de la oración del Ángelus.

Durante su mensaje, el Papa también expresó su solidaridad con el pueblo del este de la República Democrática del Congo, que se enfrenta a una crisis humanitaria devastadora, llevando a muchas personas a buscar refugio en países vecinos como Burundi. "Oremos para que el diálogo y la reconciliación prevalezcan entre quienes están en conflicto", declaró, también recordando a aquellos afectados por las inundaciones en el sur de África.

La reflexión dominical del Papa se centró en un pasaje del Evangelio de Juan, que describe el reconocimiento de Juan el Bautista sobre Jesús como el Cordero de Dios. León XIV comparó la humildad del Bautista, quien a pesar de su popularidad no se dejó deslumbrar por la fama, sino que entendió su papel como preparador del camino del Señor. "Su testimonio de humildad y alegría al reconocer la grandeza de Jesús es un ejemplo crucial para nosotros en la actualidad", afirmó el Papa.

Finalmente, el Pontífice concluyó su mensaje subrayando que la verdadera felicidad no reside en las ilusiones efímeras de éxito y celebridad, sino en el amor incondicional que nuestro Padre celestial tiene por cada uno de nosotros. "No necesitamos sucedáneos de la felicidad; es en esta realidad donde encontramos nuestra verdadera grandeza", enfatizó León XIV.