05/04/2026Contacto
×
Economía 24 de Marzo de 2026 · 13:25h 3 min de lectura

El presidente de Adif defiende su integridad en el caso Adamuz: “No hemos manipulado pruebas ni impedido la justicia”.

El 24 de marzo en Madrid, el máximo responsable de Adif, Pedro Marco, ha calificado de "infamias" los diversos rumores que han surgido en los últimos dos meses tras el trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba. Según Marco, la empresa pública nunca ha alterado ni las pruebas ni los informes relacionados con la investigación, ni ha pretendido obstruir el proceso judicial.

En una reciente comparecencia ante la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible del Congreso, convocada por él mismo, Marco rechazó enérgicamente las acusaciones sobre posibles irregularidades, afirmando: "No hemos modificado informes, ni obstruido la justicia, tampoco hemos ignorado las advertencias de los maquinistas". Su intervención tuvo lugar tras cuestionamientos por parte de los representantes de PP y Vox, quienes presentaron varias informaciones vinculadas al caso que el presidente de Adif descalificó como falsedades, proporcionando evidencias que, según él, desmienten esas versiones.

Ante la temática de supuestas alteraciones en informes previos al accidente, Marco precisó que la empresa de ingeniería Ayesa, encargada de las inspecciones en el tramo afectado, había realizado una simple fe de erratas en sus informes, sin modificar el contenido original, que solo se refería a la organización de códigos QR.

En cuanto a la recolección de material en la escena del accidente, respondió que era "una infamia" sugerir que Adif había escondido pruebas. Aseguró que tanto la CIAF como la Guardia Civil habían validado la recogida de todos los elementos necesarios antes de retirarse del lugar, y que Adif documentó cuidadosamente objetos que habían sido retirados a más de 130 metros del sitio del accidente para su posterior análisis en la investigación.

Respecto a las advertencias de los maquinistas, Marco comentó que se referían a la "confortabilidad y fiabilidad" de la línea, no a la seguridad. Aclaró que la recomendación involucraba disminuir la velocidad a 250 kilómetros por hora, una velocidad que, según él, ya se cumple en la mayor parte de la línea Madrid-Barcelona.

El presidente de Adif también hizo mención a una hipótesis que sugiere que el carril podría haber estado dañado desde un día antes del accidente, aunque no aceptó esta afirmación en términos absolutos, comentando que asegurar esto es "mentira".

Entre los datos facilitados a las autoridades judiciales y la CIAF, se encontró una fluctuación en el voltaje del circuito de vía que podría coincidir con una ruptura del mismo, pero también podría ser consecuencia de otros factores. Marco explicó que esta variación oscilaba entre 2,2 y 1,5 voltios, cuando un voltaje inferior al umbral podría indicar un problema de ocupación del circuito de vía. "Este circuito mide 756 metros, y cualquier objeto en movimiento, ya sea una chapa o una piedra, puede alterar esa medición", afirmó.

Finalmente, subrayó que, aunque muchas roturas de carril se detectan por cambios en el circuito de vía, esto no es un método infalible para identificar daños. "Decir que la vía estaba rota es mentira; nadie puede confirmarlo con certeza. Solo hay una incidencia que puede ser coincidente", concluyó Marco.

Etiquetas

Categoría

Noticias relacionadas

Recibe las noticias de España en tu email

Este sitio usa cookies propias y de terceros. Más info