En la jornada del 17 de febrero, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha expresado su respaldo hacia Borja Cabezón, adjunto a la Secretaría de Organización, quien ha sido objeto de controversia tras acusaciones de 'ingeniería fiscal' para la reducción de impuestos. Las autoridades del partido han indicado que no se tomará ninguna medida de destitución en su contra, basándose en los hechos que tienen conocimiento hasta ahora.
Las declaraciones de las fuentes del partido subrayan que Cabezón no ha incurrido en ninguna ilegalidad y que su decisión de contratar a un asesor fiscal es una práctica común para individuos y empresas con ciertos recursos financieros. “No hay motivo alguno para la preocupación”, han enfatizado.
Este alto cargo del PSOE, que colabora estrechamente con la secretaria general adjunta, Rebeca Torró, ha sido acusado por el medio 'El Confidencial' de estar involucrado en un esquema de compañías ficticias y testaferros con el objetivo de evade impuestos.
El propio Cabezón hizo pública su contratación de los servicios de la firma Nummaria, que ha estado implicada en diversos fraudes, aunque negó haber establecido complejas estructuras empresariales y reafirmó su cumplimiento de las obligaciones fiscales.
En su defensa, Cabezón argumentó que las acciones que se le atribuyen ocurrieron hace entre 16 y 18 años, cuando no ocupaba un cargo público, lo que el PSOE ha tomado como un punto clave para sostener su inocencia, alegando que estos hechos pertenecen a un contexto temporal y situacional muy distinto al actual.
El partido socialista busca minimizar el impacto de las críticas en torno a este asunto, especialmente tras las claras declaraciones de su líder, Pedro Sánchez, quien en 2015 se opuso a comportamientos similares entre miembros de su Ejecutiva, prometiendo que actuaría con firmeza ante cualquier irregularidad fiscal.
A pesar de las afirmaciones pasadas de Sánchez sobre la intolerancia a prácticas evasivas, la dirección del PSOE ha subrayado que los eventos en cuestión se desarrollaron antes de que el actual presidente realizara tales declaraciones, en un contexto muy distinto. “Eso pertenece a un capítulo anterior”, han resumido.
Tampoco se ha determinado si Cabezón efectivamente utilizó empresas pantalla, lo que les lleva a concluir, con la información disponible hasta ahora, que no hay razones que justifiquen su destitución.
Desde La Moncloa, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, manifestó su apoyo a Cabezón, aclarando que no está siendo investigado por la judicatura y que su implicación con Nummaria se limita a servicios de asesoría fiscal y financiera.
Por su parte, el expresidente del Gobierno, Felipe González, ha expresado su respaldo personal a Cabezón, afirmando que lo considera un amigo y que no lo abandonará en esta situación, aunque admitió desconocer los detalles de su ejercicio profesional. “Borja es mi amigo desde que éramos adolescentes”, afirmó durante un acto en el Congreso con motivo de la conmemoración de la Constitución.
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