MADRID, 6 Feb.
Greenpeace ha alertado que más de 2,7 millones de ciudadanos en España todavía residen en áreas propensas a inundaciones. La ONG ha solicitado una revisión "inmediata y obligatoria" de los planes de urbanismo, instando a que se incorporen evaluaciones de riesgo de inundabilidad que clasifiquen estas zonas de peligro como no urbanizables.
"Implementar estas medidas es esencial para salvaguardar a la población antes de que la próxima tormenta azote la región. Es crucial también considerar las áreas con alto riesgo de inundaciones pluviales, como lo ha demostrado la reciente experiencia de Grazalema en Cádiz", subrayaron desde la organización.
Según Greenpeace, la actual estrategia de gestión está atrapada en un ciclo reactivo ante las crisis, ignorando que la seguridad real se construye a través de una planificación proactiva. En este contexto, abogan por el perfeccionamiento de protocolos de alerta y gestión, la restauración de ecosistemas, y el impulso de la naturaleza como aliada clave para aumentar la resiliencia del territorio.
Los ecologistas insisten en la urgencia de que las Administraciones abandonen el enfoque del "hormigón" en favor de una transición hidrológica justa que revitalice los acuíferos y permita a los ríos recuperar su libre flujo. Proponen de forma inmediata la ejecución de Soluciones basadas en la Naturaleza y el respeto riguroso al Reglamento de Restauración de la Naturaleza de la Unión Europea.
Restaurar ecosistemas como humedales, riberas de ríos, llanuras de inundación y bosques adyacentes a los cauces, incluso en zonas urbanas, es vital para disminuir los daños causados por inundaciones, permitiendo que el agua encuentre vías de escape naturales y evitando riesgos para personas, infraestructura y servicios esenciales, resaltaron.
Desde la ONG, se advierte que cada tormenta severa seguirá poniendo en peligro miles de vidas en áreas que, según ellos, no debieron haber sido construidas. "Un año después de la mayor dana sufrida en España, recordamos que más de 2,7 millones de personas todavía residen en regiones con alto riesgo de inundación", declaró Elvira Jimenez, responsable de la campaña de adaptación al cambio climático de Greenpeace.
Asimismo, la organización enfatiza la necesidad de enfrentar la raíz del problema y mitigar la crisis climática en respuesta a fenómenos meteorológicos extremos, que se vuelven "cada vez más evidentes y más intensos como consecuencia del cambio climático". La clave radica en una reducción drástica de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y en una transición "rápida y justa" fuera de los combustibles fósiles.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.