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Israel enfrenta desafíos en Gaza: proteger rehenes y planificar el futuro

Israel enfrenta desafíos en Gaza: proteger rehenes y planificar el futuro

Expertos advierten sobre la necesidad de que Israel tenga claridad sobre quién controlará la Franja de Gaza y cómo evitar extender el conflicto.

MADRID, 13 Oct.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha dado inicio a una guerra contra el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) después del resurgimiento de ataques masivos en los que han perdido la vida más de 1.300 israelíes. El objetivo de esta ofensiva es acabar con este grupo terrorista, al que Netanyahu ha comparado con Estado Islámico, y ha vaticinado que será "larga y difícil". Se espera que se lleve a cabo una operación terrestre que conlleva desafíos considerables.

Hasta ahora, Israel ha enfocado su respuesta en bombardear de manera masiva la Franja de Gaza, desde donde Hamás lanzó su sorprendente operación el pasado 7 de octubre. Sin embargo, la advertencia a la población del norte del territorio para evacuar en las próximas 24 horas sugiere que la respuesta israelí entrará en una nueva fase.

Sin embargo, todos los expertos coinciden en señalar la complejidad que una ofensiva terrestre sobre la Franja de Gaza, un territorio estrecho de unos 40 por 11 kilómetros con una población de más de 2,2 millones de personas y una de las densidades de población más altas del mundo, supondrá para las fuerzas armadas israelíes, a pesar de los intentos previos de debilitar las capacidades de Hamás con bombardeos aéreos.

"La única forma de que Israel logre su objetivo de eliminar la capacidad militar de Hamás es librar una guerra urbana casa por casa, bloque por bloque", enfatiza Alex Plitsas, experto del Centro Rafik Hariri de Atlantic Council, lo cual requeriría el uso tanto de fuerzas convencionales como de operaciones especiales que actúen de manera metódica.

"Esto podría llevar varios meses debido al tamaño de Gaza, el número de terroristas dispuestos a luchar, el alcance del arsenal de armamento de los terroristas y el tamaño de la población civil", advierte Plitsas, haciendo hincapié en que "no será fácil", pero dada la "superioridad militar" de Israel, es algo factible.

Pero sin duda el mayor obstáculo es la presencia de más de 150 rehenes que los milicianos de Hamás capturaron el 7 de octubre, entre los cuales podría haber extranjeros. Plitsas reconoce que sería complicado llevar a cabo una operación de rescate, ya que se supone que los rehenes están dispersos por la Franja y una misión convencional con helicópteros sería arriesgada debido a la posibilidad de ataques con armas ligeras, lanzacohetes o sistemas antiaéreos portátiles.

Según este experto, esto limita las opciones a "una operación naval o terrestre". Además, la falta de apoyo médico de evacuación o la imposibilidad de enviar refuerzos "dificultarían la realización de misiones clandestinas de rescate de rehenes en varios puntos de Gaza".

Por lo tanto, sugiere que la opción más probable es que, una vez que se lleve a cabo la invasión terrestre, se incluyan fuerzas especializadas en este tipo de operaciones, algo para lo que tanto Israel como Estados Unidos tienen equipos.

Por otro lado, antes de embarcarse en una ofensiva terrestre, Israel debería tener claro cuál es su objetivo final y cómo será el día después en la Franja de Gaza, de la que se retiró unilateralmente en 2005. "Las guerras no se ganan o se pierden solo por factores militares", subraya William F. Wechsler, director del Centro Rafik Hariri y los programas sobre Oriente Medio de Atlantic Council.

"Estados Unidos ha aprendido esta lección atemporal una vez más, y de una manera especialmente dolorosa, tanto en Irak como en Afganistán", recuerda este experto, refiriéndose a la invasión de ambos países, en un caso para derrocar al régimen de Saddam Hussein en 2003 y en otro para derrocar a los talibanes en 2001 después de los ataques del 11-S perpetrados por Al Qaeda.

"Israel no debe cometer un error similar", enfatiza Wechsler en un artículo. "Mientras sus generales planifican la guerra, sus líderes políticos deben planificar la paz que seguirá y eso comienza por asegurarse de que se están planteando las preguntas correctas desde el principio", agrega, subrayando la necesidad de tener claridad sobre lo que sucederá en Gaza después.

Este experto anticipa que el gobierno israelí no querrá que el conflicto termine con el regreso al "statu quo" anterior, con Hamás controlando la Franja, y habrá divisiones entre aquellos que propongan una nueva ocupación y aquellos que apoyen la renovación del movimiento colonizador en este territorio.

Wechsler también plantea opciones como expandir el poder de la Autoridad Palestina, que actualmente gobierna Cisjordania, a Gaza, aunque está muy debilitada, o incluso intentar imponer a algún "hombre fuerte" ajeno tanto a Hamás como a Al Fatah, el partido del presidente palestino, Mahmud Abbas.

Por otro lado, el gobierno israelí ha expresado su voluntad de poner fin de una vez por todas a Hamás. Sin embargo, tal y como advierte Richard Haas, presidente emérito del Council on Foreign Relations (CFR), en un artículo, "Hamás no puede ser eliminado porque representa tanto una ideología como una organización".

"Los esfuerzos por destruirlo corren el riesgo de aumentar su apoyo", advierte, citando al antiguo secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, quien cuestionó si los ataques con drones contra terroristas podrían estar creando "más" al provocar víctimas civiles colaterales.

Además, en opinión de Haas, Israel se enfrenta al "grave dilema" de cómo debilitar a Hamás y disuadirlo de nuevos ataques sin arrastrar al conflicto al partido milicia chií libanés Hezbolá, que cuenta con 150.000 cohetes para atacar a Israel, además de la posibilidad de extender la violencia a Cisjordania.

Debe tenerse en cuenta que si finalmente Israel opta por una ofensiva terrestre a gran escala en Gaza, esto no solo podría arrastrar a Hezbolá e incluso a Irán, que apoya tanto al grupo libanés como a Hamás, al conflicto, sino que también podría atraer "combatientes extranjeros de Al Qaeda y los talibanes", advierte Bruce Hoffman, experto en terrorismo del CFR.