La inmigración fortalece la economía española sin afectar a empleos ni salarios, revela el Instituto Santalucía.
En un análisis revelador reciente, se ha destacado el papel esencial de la inmigración en el crecimiento económico de España, posicionándola como un elemento clave en el desarrollo del país. El estudio, elaborado por el Instituto Santalucía, asegura que la llegada de inmigrantes ha sido fundamental para el avance económico en los últimos años, considerando que este fenómeno no ha provocado efectos negativos sustanciales en el empleo ni en los salarios de la población autóctona.
De acuerdo con el informe, la inmigración ha sido un catalizador del crecimiento económico, principalmente gracias al aumento de la oferta laboral. Aunque se observa que no se producen impactos negativos en el mercado de trabajo para la mayoría de los españoles, el estudio advierte sobre posibles competencias en sectores específicos, como el de los jóvenes menos cualificados, que podrían ver amenazadas sus oportunidades laborales.
En este contexto, los investigadores sugieren que es posible que los trabajadores nativos se vean impulsados a buscar nuevas oportunidades, ya sea mediante la movilidad laboral o geográfica. Para mitigar cualquier efecto adverso en este sentido, proponen que se implementen políticas migratorias acompañadas de formación y orientación profesional, así como apoyo para la movilidad de estos trabajadores.
A nivel macroeconómico, se subraya que la inmigración juega un rol determinante en el crecimiento del producto interno bruto (PIB) reciente, con estimaciones que indican que casi la mitad del incremento alcanzado entre 2022 y 2025 (un total de 4,2 puntos) se puede atribuir a la integración de trabajadores extranjeros en el mercado laboral español.
Desde el punto de vista fiscal, aunque el impacto general se considera relativamente pequeño, se pone de manifiesto que factores como la edad, el nivel de ingresos y la situación laboral influyen en el saldo fiscal. El informe concluye que la inclusión temprana de los inmigrantes en empleos formales es crucial para maximizar su contribución a las finanzas públicas.
Además, se sugiere que procesos como la regularización de inmigrantes no solo pueden fomentar el empleo formal y mejorar la recaudación tributaria, sino que también tienen el potencial de disminuir la economía sumergida, beneficiando así al conjunto de la sociedad.
En lo que respecta al acceso a servicios públicos, el estudio revela que la población inmigrante tiende a utilizar la atención primaria de manera similar o incluso un poco menos que los nativos, así como a acceder a servicios especializados en menor medida, lo que podría reflejar ciertas barreras de acceso existentes.
Por último, el informe del Instituto Santalucía niega cualquier vínculo directo entre inmigración y aumento de la criminalidad, al no encontrarse un correlato claro entre la llegada masiva de inmigrantes y un incremento en los índices de delincuencia.
Entre los principales desafíos identificados se encuentra la necesidad de agilizar la homologación de títulos extranjeros, fortalecer los mecanismos de transición laboral para los trabajadores nativos más vulnerables y mejorar la coordinación de las políticas migratorias en el contexto europeo.