"Las nuevas autoridades de Siria enfrentan el reto del extremismo en un país azotado por la crisis en 2024."
Recientemente, Estados Unidos ha redirigido su atención hacia una facción de Al Qaeda, a pesar de que el grupo Estado Islámico ha estado consolidando su influencia en Siria y otros territorios.
MADRID, 8 de marzo.
En el contexto de 2024, Siria emergió como el tercer país más afectado por el terrorismo global, siendo Estado Islámico el principal actor detrás de esta escalada de violencia. Ahmad al Shara, anteriormente conocido como Abú Mohamed al Golani, lidera actualmente un nuevo Gobierno que enfrenta este preocupante desafío tras la reciente desestabilización del régimen de Bashar al Assad.
Según el Índice Global de Terrorismo (GTI) del Instituto para la Economía y la Paz (IEP), el año 2024 vio un incremento del 16% en los ataques terroristas en Siria, sumando un total de 430 incidentes, con un aumento del 4% en las muertes, que alcanzaron las 744. Esta situación alarmante se atribuye a una intensificada actividad de Estado Islámico, que ejecutó un 48% más de ataques, resultando en 33% más de muertes en comparación con el año anterior.
De hecho, este grupo yihadista fue responsable del 95% de las muertes y del 86% de los incidentes terroristas en 2024. Las regiones más afectadas fueron Deir Ezzor y Homs, que acumularon el 76% de los ataques y vieron un aumento del 11% en el número de víctimas mortales.
La caída del régimen de Assad, el 8 de diciembre, generó un vacío de poder que Estado Islámico ha sabido aprovechar, incrementando su actividad en casi un 50%. Un informe señala que, tras esta ofensiva, el grupo llevó a cabo 23 ataques que dejaron 91 muertos, convirtiendo diciembre en el mes más letal del año.
Coincidiendo con la fuga de Al Assad hacia Moscú, el mismo día, Estados Unidos llevó a cabo una serie de 75 bombardeos selectivos en Siria, dirigidos a las instalaciones de Estado Islámico, según el Mando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM).
El general Michael Kurilla, jefe del CENTCOM, fue contundente al advertir que Estados Unidos no permitirá que Estado Islámico se reagruppe en medio del caos actual y lanzó una advertencia a todas las facciones en Siria, incluyendo Hayat Tahrir al Sham (HTS), diciendo que enfrentarán consecuencias por cualquier tipo de apoyo a grupos terroristas.
Por su parte, Ahmad al Shara ha manifestado su compromiso de que Siria no se convierta en un terreno fértil para la planificación de ataques externos, asegurando que tomará medidas contra Estado Islámico, algo que HTS ya había comenzado a hacer.
Es relevante recordar que el actual presidente interino fue enviado a Siria por el anterior líder de Estado Islámico, Abú Bakr al Baghdadi, para establecer una filial, aunque eventualmente se separó y se comprometió con Al Qaeda en lugar de permanecer alineado con su antiguo grupo.
El grupo que lideraba Al Shara, inicialmente conocido como Frente al Nusra, también rompió con Al Qaeda, adoptando una postura más pragmática que le permitió consolidar su control en Idlib, y ahora en el resto del país, eliminando a competidores a lo largo del camino.
A pesar del predominio de Estado Islámico como la mayor amenaza terrorista en Siria, la atención de Estados Unidos parece haber cambiado recientemente hacia el grupo Hurras al Din, que es una filial de Al Qaeda.
Este grupo, fundado en 2017 por exmilitantes del Frente al Nusra, emitió un comunicado en enero indicando su disolución por órdenes del mando central de Al Qaeda, aunque no está claro qué sucederá con sus integrantes, que se estima entre 1,500 y 2,000 combatientes.
Desde la emisión de ese comunicado, el CENTCOM ha realizado tres ataques selectivos contra líderes de Hurras al Din, eliminando a varios de sus altos mandos, incluyendo responsables de finanzas y logística.
Robert Ford, quien fue embajador de Estados Unidos en Siria, comentó que Washington ha asignado buena parte de sus esfuerzos para combatir a Estado Islámico a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), que han sido cruciales en la derrota del 'califato'.
No obstante, ante la actual situación donde las FDS están bajo amenaza del Ejército Nacional Sirio, respaldado por Turquía, Ford opina que esta táctica presenta riesgos. Cree que HTS podría ser más efectiva en limitar la influencia de Estado Islámico en comunidades locales.
Además, Ford subraya que las nuevas autoridades de HTS están ganando apoyo regional, lo que podría facilitar su integración en las comunidades afectadas por el reclutamiento de Estado Islámico. Sugiere que la administración de Trump debe abrir canales de comunicación con Al Shara para discutir posibles acciones conjuntas contra Estado Islámico.
También se hace eco de la necesidad de un intercambio de inteligencia entre Washington y Damasco, ya que los servicios de inteligencia estadounidenses contribuyeron a prevenir un ataque en Damasco en enero pasado.
Un tema crítico que preocupa a muchos expertos es el futuro de los campos de refugiados de Al Hol y al Roj, que albergan a unas 40,000 personas ligadas a Estado Islámico. Hay un temor creciente de que si las FDS no pueden mantener el control ante los ataques de fuerzas aliadas a Turquía, estos campos podrían volverse inestables.
En conclusión, Ford argumenta que para apoyar efectivamente al gobierno de Damasco en la lucha contra Estado Islámico, es crucial que Estados Unidos lo considere durante su revisión de sanciones sobre Siria, una medida que aún no se ha materializado, aunque ciertos alivios han sido implementados por la UE y el Reino Unido.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.