Líder de Revuelta revela haber enfrentado presión para entregar poder a Vox tras acusaciones penales.
MADRID, 16 de diciembre.
Pablo González Gasca, líder de la organización juvenil Revuelta, ha denunciado este martes sentirse "coaccionado" para entregar el mando de su grupo a Vox. En su declaración, ha detallado que fue llevado a una reunión donde se le acusó de delitos que no había cometido, con la condición de renunciar a su cargo.
Revuelta, que se alinea ideológicamente con Vox, se encuentra en el centro de una controversia tras la denuncia del exvicepresidente de la organización y asesor de Vox en Bruselas, Arturo Villarroya. Este ha puesto en manos de la Fiscalía supuestos malos manejos de donaciones que estaban destinadas a ayudar a las víctimas de la dana, después de que le fueran negadas las cuentas de la organización.
Desde Revuelta, se niega la existencia de irregularidades y se argumenta que la dirección nacional de Vox está "fingiendo" la situación para tomar el control del grupo juvenil. A pesar de los lazos ideológicos, Vox afirma que no tiene relación alguna con Revuelta.
González Gasca, quien también trabaja en marketing digital para Vox, ha criticado abiertamente a la formación de Santiago Abascal en su cuenta de 'X', reiterando que fue víctima de acusaciones infundadas en su intento de hacerse con el control de Revuelta.
El líder juvenil ha expresado que se sintió completamente solo luego de compartir su situación en la sede, al ver cómo sus compañeros le daban la espalda. "En lo personal, lo que quieras; en lo laboral, no puedo sacrificarme. Así me lo confirmaron", aseguró, lamentando que "un sueldo puede corromper el alma".
Después de negarse a ceder, González Gasca afirma que la dirección de Vox intentó disculparse con él. Sin nombrar directamente a la secretaria general adjunta, Montse Lluís, mencionó que le acusó de "robar" al justificar un gasto de un billete de metro. Posteriormente, Lluís se retractó, pero el daño al orgullo de González Gasca ya estaba hecho. "Sí, viajo en metro, a diferencia de otros", expresó en 'X'.
A pesar de haber aceptado una auditoría para calmar las tensiones, las presiones continuaron, según González Gasca. "Los compañeros que me denunciaron me prometían lealtad, aunque al final lo que importa es el dinero", añadió.
El secretario de Revuelta, que se siente "quebrado", sostiene que no guarda rencor hacia Vox, un proyecto que respeta y considera que alberga a personas de buenas intenciones. Sin embargo, lanzó críticas hacia individuos que, a su juicio, han caído en la corrupción.
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