Los editores europeos alertan: la IA es un «loro estocástico» que no crea nada inédito
Editores europeos en Formentor advierten de que la IA no crea nada inédito y piden proteger la lectura, la creación y a los creadores.
Los editores europeos reunidos en Formentor (Mallorca) han lanzado una advertencia clara: la Inteligencia Artificial no puede crear nada nuevo, según el editor de ficción de Hanser, Piero Salabè, que la califica de «loro estocástico».
El encuentro, el II Coloquio de Editores Europeos, se celebró los días 1 y 2 de noviembre y debatió sobre lo que llaman el «crepúsculo de la inteligencia colectiva» frente a la digitalización. Salabè explicó que la IA solo combina elementos preexistentes en los que ha sido entrenada, basándose en la probabilidad. En sus palabras, «la literatura pertenece a la palabra» y a la máquina le falta lo fundamental: el contexto vital.
¿Y qué significa esto para ti? Que los libros, las historias y la forma de contarlas siguen dependiendo de personas de carne y hueso. Aun así, Salabè se mostró esperanzado con que la tecnología sirva para «separar el grano de la paja» y revalorizar la labor creativa.
El debate fue más allá de la literatura. La editora finlandesa Sophia Jansson alertó del «desastre» que supone la pérdida de comprensión lectora entre los estudiantes europeos, reflejada en los últimos resultados del informe PISA. Y el director de la Fundación Formentor, Basilio Baltasar, calificó de «derrota» la sustitución progresiva del libro por la pantalla en las escuelas.
Otro de los temas fue la trampa de la IA en los concursos literarios. Joaquín Palau, de Arpa Editores, señaló que el mundo del libro conocía un solo delito, el plagio, y que la IA añade otro: la trampa. Como ejemplo, se citó el caso de Thelyson Orelien, excluido de la lista de nominados del Premio Goncourt por sospechas de uso de IA. Además, la editorial Gallimard anunció que pasará el detector Pangram por todos sus manuscritos, aunque su editor Gustavo Guerrero advirtió que «Pangram será superado».
Los próximos pasos que recoge la noticia son el reclamo de legislación para proteger a los creadores, expresado por la editora Elena Ramírez, y la petición de mayor transparencia sobre el uso de detectores de contenido artificial, planteada por Miguel Aguilar.