Los fascistas vuelven a amenazar a quienes luchan por la justicia y la democracia
¿Sabías que las amenazas contra activistas y personas públicas aumentan cuando ganan visibilidad? Esto no es solo una anécdota, es una realidad que afecta a todos en la calle.
El dibujante Zerocalcare, famoso por su compromiso social, ha confesado que ahora recibe más amenazas por internet que en la calle. Cuando no eras conocido, los fascistas te podían atacar sin miedo. Ahora, que tienes cierta protección, las agresiones se dirigen a través de las redes sociales, donde es más difícil detectar quién te está mirando.
Esto tiene consecuencias claras: hace que muchos piensen que luchar por los derechos y la justicia ya no merece la pena. La violencia y las amenazas generan miedo, y ese miedo puede frenar la participación real en movimientos sociales. La sociedad se vuelve más pasiva y menos valiente frente al odio.
Para nosotros, los ciudadanos, esto significa que debemos estar atentos y no aceptar la normalización de los discursos de odio. Es hora de decir basta y apoyar a quienes enfrentan amenazas, denunciando estos hechos y promoviendo un diálogo más respetuoso en la calle y en las redes.
Lo que puede pasar ahora es que, si no actuamos, el miedo puede hacer que perdamos espacios de participación y que el fascismo vuelva a crecer con más fuerza. Es fundamental que las autoridades refuercen la protección a activistas y que la sociedad no se quede callada ante la intolerancia.
Los afectados y la ciudadanía en general deberían exigir mayor protección, denunciar cualquier agresión y recordar que la lucha por una sociedad más justa no puede detenerse por amenazas o miedo. La unión y la denuncia son la clave para defender nuestros derechos.