¿Qué pasa cuando las aldeas vacías y las presas cambian tu vida para siempre?
La historia de una directora que recorrió Turquía y terminó creando una película sobre aldeas desiertas y presas llenas de túneles. Es un reflejo claro de cómo la despoblación y los grandes proyectos afectan a la vida cotidiana y a las comunidades rurales.
Yesim Ustaoglu, famosa por ganar la Concha de Oro en 2008, vuelve a San Sebastián con su nuevo filme, inspirado en sus viajes por el campo turco. La pandemia y la despoblación la llevaron a descubrir lugares casi abandonados, donde solo quedan ancianas en las aldeas. La construcción de una presa inundando valles enteros fue el detonante para contar esa historia de pérdida y transformación.
Este fenómeno no solo es un problema en Turquía. Muchas zonas rurales en España también ven cómo sus pueblos se vacían y las obras públicas, como presas o autopistas, cambian sus paisajes y vidas. La película de Ustaoglu nos obliga a pensar en qué estamos perdiendo y quiénes dejan de tener voz en estos cambios.
Para los ciudadanos, esto significa que las decisiones sobre grandes proyectos o el abandono rural nos afectan directamente. Menos servicios, menos empleo y una desconexión con nuestras raíces. La pérdida de identidad en pueblos que llevan generaciones y la sensación de que el cambio solo trae más distancia con nuestras historias.
¿Qué podemos hacer ahora? Es fundamental exigir transparencia en las obras públicas y valorar más las comunidades rurales. La despoblación no solo es un problema de números, sino de pérdida de nuestro patrimonio y cultura. Los afectados deben organizarse, pedir información y defender su entorno para que estos cambios sean justos y conscientes.