Rafael de la economía: el petróleo alcanza los 114 dólares mientras las bolsas europeas se preparan para una apertura en descenso.
En un día marcado por la inestabilidad geopolítica, el precio del petróleo Brent, que se utiliza como referencia en Europa, ha registrado un aumento significativo de casi un 2,5% a primera hora de la mañana, superando los 114 dólares por barril. Este incremento se produce en un contraste evidente con los 72 dólares que cotizaba antes de los recientes ataques entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
De manera similar, el crudo West Texas Intermediate (WTI), que establece el estándar en Estados Unidos, ha experimentado un incremento del 2,4%, alcanzando los 92,4 dólares por barril, lo que refleja la turbulenta situación del mercado.
Este ascenso en los precios del petróleo está vinculado a las dudas y especulaciones que se ciernen sobre un posible alto el fuego en el conflicto actual entre las potencias occidentales e Irán. Los analistas del mercado están atentos a las declaraciones y movimientos de ambos lados en este escenario volátil.
En un giro inesperado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado esta madrugada que Irán "está dispuesto a negociar". Sin embargo, añade que la administración iraní evita hacerlo público por temor a represalias internas. Esta declaración ha generado más confusión que claridad, dado el contexto del conflicto.
Por otro lado, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha desmentido la existencia de negociaciones con Estados Unidos, a pesar de reconocer que han recibido “mensajes desde Washington”. Araqchi califica estas comunicaciones como una "admisión de derrota" por parte del Gobierno estadounidense, insinuando que su enfoque previo de exigir una rendición incondicional fracasó.
El ministro ha hecho hincapié en la situación del estrecho de Ormuz, un punto neurálgico en el conflicto que ha contribuido al aumento desmedido de los precios del petróleo. Trump, en uno de sus intentos por aleccionar a Irán, manifestó la semana pasada su intención de atacar sus instalaciones eléctricas si no se permitía la navegación libre en la zona. Sin embargo, dio marcha atrás en el último minuto, posponiendo cualquier acción militar.
A pesar de las tensiones, Araqchi ha defendido la postura iraní, asegurando que el estrecho no está completamente cerrado, sino reservado “solo para enemigos”. Reitera que, en un contexto de guerra, es lógico restringir el paso a aquellos que consideran hostiles.
El ministro también ha indicado que algunos barcos están solicitando un paso seguro a través del estrecho y que Irán podría proporcionar ese acceso a naciones amigas, subrayando la soberanía de su país sobre esta estratégica vía marítima.
Trump, por su parte, ha restado importancia a los efectos económicos del conflicto, afirmando que las previsiones eran más negativas de lo que realmente están resultando y minimizando preocupaciones sobre el precio del petróleo. "A corto plazo no me importaba", añadió, destacando su enfoque optimista ante las turbulencias del mercado.
En medio de esta incertidumbre, los índices bursátiles estadounidenses, como el Dow Jones y Nasdaq, cerraron el miércoles en territorio positivo, aunque los futuros apuntan a un desplome en la apertura de este jueves, reflejando el nerviosismo de los inversores.
Las bolsas asiáticas, por el contrario, han sido arrastradas por el pesimismo, con caídas significativas en índices como el Kospi de Corea del Sur y el Hang Seng de Hong Kong. La situación en Japón no es diferente, con el Nikkei cayendo cerca de un 0,5% en su cierre.
En Europa, la apertura del mercado se anticipa negativa, con expectativas de caídas que superan el medio punto porcentual. En España, el Ibex 35 comenzará la jornada desde los 17.169 puntos, luego de haber registrado un aumento del 1,5% en su cierre del miércoles.