En un giro relevante para el transporte ferroviario en España, la cooperativa de trenes de alta velocidad, que incluye a Renfe, Iryo y Ouigo, ha acordado con Adif —la entidad estatal encargada de la infraestructura ferroviaria— una reducción de la velocidad en la ruta Madrid-Barcelona. Esta medida, que se extenderá hasta diciembre, conllevará un aumento de 25 minutos en las trayectorias habituales entre ambas ciudades.
Según información proporcionada por fuentes cercanas a los operadores, este ajuste se mantendrá vigente hasta que finalice la actual programación de servicios, prevista para el 13 de diciembre de 2026. Esta decisión responde a la necesidad de generar un entorno más predecible para la venta de boletos, un aspecto crítico en tiempos de incertidumbre.
La génesis de esta medida se encuentra en los recientes trágicos incidentes en Adamuz y Gelida, que resultaron en la pérdida de vidas de dos maquinistas. A raíz de estas tragedias, las alertas sobre incidencias en las vías han crecido considerablemente, lo que ha llevado a los operadores a adoptar un enfoque más cauteloso al informar a Adif sobre cualquier eventualidad.
Como consecuencia de los nuevos reportes de incidentes, Adif ha decidido implementar una reducción de la velocidad y, durante las noches, programar el mantenimiento y las inspecciones necesarias. Esta realidad ha originado una serie de retrasos en la línea de alta velocidad que, en ocasiones, han hecho que algunos trenes lleguen a su destino en horarios poco convenientes, complicando las labores de mantenimiento nocturno.
Ante este panorama, Adif ha solicitado a las operadoras que eliminen los primeros y últimos trenes del día, lo que facilitaría un tiempo adecuado para la mantenimiento crucial de la red. Aunque estas medidas estaban previstas solo del 5 al 7 de febrero, ahora han decidido solicitarlas de forma permanente para poder estabilizar sus operaciones y reestructurar los horarios, lo que amplificará los tiempos de viaje entre Madrid y Barcelona en un promedio de 25 minutos.
La noticia, que fue difundida inicialmente por 'El Economista', señala que esta estrategia también tiene el objetivo de asegurar la viabilidad del corredor y la calidad del servicio ofrecido a los pasajeros. En esta línea, los tres operadores han reorganizado sus horarios: Renfe ha cancelado los trenes de las 20.27 y 21.07 de Madrid y de las 21.05 y 21.15 de Barcelona; Iryo ha suprimido el tren de las 16.37 desde Madrid y el de las 8.45 desde Barcelona; y Ouigo ha eliminado el servicio de las 6.25 desde Barcelona y el de las 21.02 desde Madrid.
No obstante, la reducción de horarios no significará una disminución en la disponibilidad de asientos, ya que los pasajeros que queden afectados serán reubicados en trenes alternativos, algunos de los cuales funcionarán en doble composición para acomodar a todos los viajeros. Desde el pasado jueves, se han comenzado a implementar algunos de estos cambios y los usuarios impactados están siendo informados a través de correos electrónicos.
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