Un estudio del BCE revela que los aranceles afectan principalmente a consumidores y empresas en EE.UU.
Un reciente informe del Banco Central Europeo (BCE) pone de manifiesto que la carga de los aranceles impuestos por Estados Unidos recae casi en su totalidad sobre las empresas importadoras y los consumidores estadounidenses. De acuerdo con el estudio, solamente un 5% de estos costos es asumido por las empresas del extranjero, lo que refleja una clara desigualdad en la distribución de los impactos económicos en el comercio internacional.
Los investigadores revelan que los exportadores que venden al mercado estadounidense solo se hacen cargo de una mínima parte de los costos adicionales generados por los aranceles. El estudio estima que un incremento del 10% en los aranceles se traduce en un aumento casi equivalente del 9,5% en el precio final de los productos, señalando que los efectos nocivos de estas medidas proteccionistas afectan directamente a los consumidores.
Esta dinámica sugiere que los consumidores estadounidenses cargan un tercio de la carga arancelaria. Si los aranceles se mantienen a lo largo del tiempo, es probable que los consumidores terminen asumiendo una mayor proporción de estos costos, pudiendo incluso superar el 50% en el futuro, dado que las empresas locales se verían obligadas a transferir estos gastos a los precios finales de sus productos.
El estudio también advierte que, si la capacidad de absorción de los exportadores continúa siendo escasa, los importadores y empresas estadounidenses enfrentarán un impacto significativo, asumiendo cerca del 40% de los incrementos en los aranceles en un contexto prolongado.
Desde comienzos de 2025, la tasa arancelaria efectiva en Estados Unidos se ha incrementado dramáticamente, pasando del 3% a más de un 18%. Sin embargo, a pesar de este aumento, el BCE señala que los volúmenes de las importaciones han caído drásticamente, lo que pone de relieve la tensión que estas medidas están ejerciendo sobre el comercio global.
El informe indica que el daño a los volúmenes importados es significativo, con una elasticidad estimada de -3,7, lo que implica que un aumento del 10% en aranceles podría llevar a una reducción del 37% en las importaciones. Este es un claro indicador del efecto adverso que estas políticas comerciales tienen en el flujo de bienes a nivel internacional.
Incluso en aquellas categorías de productos que aún están sujetas a aranceles, el impacto es notable, aunque reduce la magnitud de la disminución de los volúmenes de importación a un 4,3% por cada incremento del 10% en los aranceles. A pesar de esta disminución, la relevancia económica de estos cambios sigue siendo considerable y sugiere que el comercio internacional se encuentra en una encrucijada crítica.