24h España.

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Un estudio revela que España incrementará sus emisiones en un 0,6% para 2025, distanciándose de las metas de 2030.

Un estudio revela que España incrementará sus emisiones en un 0,6% para 2025, distanciándose de las metas de 2030.

En Madrid, a 7 de enero de 2026, las proyecciones para las emisiones de dióxido de carbono en España han revelado un preocupante aumento del 0,6% en 2025, alcanzando un total de 270.043,11 toneladas de CO2 equivalente. A pesar de este incremento, es importante señalar que, desde 1990, se ha logrado una reducción del 5,8% en las emisiones, aunque sigue siendo insuficiente comparado con los objetivos establecidos para el año 2030.

El reciente informe titulado "Estimación de emisiones de gases de efecto invernadero en España en 2025", elaborado por el Observatorio de la Sostenibilidad, ha puesto de manifiesto que el país se encuentra lejos de cumplir con las ambiciosas metas del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que exige una disminución del 32% en las emisiones para 2030, en comparación con los niveles de hace 35 años. Este desajuste se da a pesar de las afirmaciones optimistas del Gobierno.

Según el informe, la dependencia continua del petróleo representa un obstáculo considerable para la reducción de emisiones. Además, se señala que las expectativas de disminución en el sector eléctrico no se han materializado, complicando aún más la situación ambiental del país. "La realidad sugiere que hasta que no se reduzca la dependencia de los combustibles fósiles, el camino hacia un futuro sostenible se presentará lleno de obstáculos", han expresado los autores del estudio.

Una de las razones del alza en las emisiones en 2025 se atribuye al "apagón" masivo ocurrido el 29 de abril, el más grande registrado en Europa en décadas. Este evento ha impactado gravemente la gestión del sector eléctrico, generando un aumento en las emisiones y una escalada de precios, además de provocar el desperdicio de energía producida a partir de fuentes renovables como la eólica y solar.

El documento también destaca que el incremento de las emisiones está relacionado con una mayor dependencia de la generación de electricidad a partir de gas natural, en detrimento de las energías renovables. En particular, el aumento en el consumo de productos petrolíferos ha sido más evidente en el transporte por carretera. A pesar del avance en la tecnología de los vehículos eléctricos, su penetración en el mercado español sigue siendo mínima respecto a países como China.

Los datos detallan un descenso del 6% en la cogeneración y una caída del 4% en la producción eléctrica eólica e hidráulica, mientras que la generación nuclear también ha disminuido un 1%. En contraste, la energía fotovoltaica ha experimentado un crecimiento del 12%, al igual que los ciclos combinados, que han incrementado su producción en un 28% tras el apagón. La quema de combustibles fósiles, especialmente en el sector del transporte, ha provocado un aumento de las emisiones que continúa con su tendencia negativa.

Las emisiones en el sector energético han ascendido en 2,4 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 9% respecto al año anterior. En particular, las emisiones del sector eléctrico han crecido casi 29,5 millones de toneladas de CO2, lo que refleja una preocupación seria respecto a la polución generada.

El Observatorio de Sostenibilidad atribuye este aumento al uso intensivo de ciclos combinados, a la falta de iniciativas reguladoras adecuadas y al desaprovechamiento de grandes cantidades de energía limpia ya generada. A esto se suma un crecimiento general en el consumo de petróleo del 1% en todo el país hasta octubre de 2025, con un aumento en el uso de gasolina y gas natural, mientras que la demanda de combustibles más contaminantes como el carbón ha disminuido.

Las emisiones asociadas a incendios forestales son otro factor crítico, estimándose en 19 millones de toneladas de CO2 equivalente, lo que equivale a un aumento considerable de hasta cuatro veces en comparación con años anteriores. Además, las emisiones de transporte marítimo y aéreo, especialmente por el aumento del turismo, acentúan este escenario ambiental sombrío.

Con la disminución de las cuotas del mercado de carbono y el aumento de la contaminación en sectores difusos, el panorama se complica aún más. El gas natural está ocupando el lugar del carbón, que ahora representa una fracción mínima del total de emisiones.

La situación del transporte en tren es crítica, representando solo el 4% del total del transporte de mercancías, mientras los vehículos de combustión continúan siendo predominantemente utilizados. Para el Observatorio, es esencial descarbonizar el sector del transporte para lograr la meta de emisiones, y este proceso sigue siendo lento y complejo.

Por otro lado, el sector residencial enfrenta retos significativos, incluyendo la falta de iniciativa en rehabilitación de viviendas y un alto índice de pobreza energética, que ha crecido como consecuencia del aumento de precios. Esto ha colocado a España entre los países con mayores niveles de pobreza energética en la Unión Europea.

Finalmente, el coordinador del Observatorio de Sostenibilidad, Fernando Prieto, ha denunciado que España no está avanzando en la descarbonización al ritmo necesario. "Se requiere una reducción del 7% anual sostenido en el tiempo," ha insistido, señalando que las reformas estructurales necesarias para eliminar los combustibles fósiles están siendo postergadas. Prieto también ha resaltado la contradicción en las políticas públicas, donde el aumento del transporte aéreo y de carretera contradice otros esfuerzos gubernamentales por disminuir emisiones.

En conclusión, el futuro no pinta alentador, ya que se anticipa un aumento de las emisiones y un incremento en el costo de la electricidad, especialmente con la creciente demanda energética que se prevé por la instalación de nuevos centros de datos.