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Vox se fortalece en Aragón, posicionándose para asegurar el segundo mandato de Azcón.

Vox se fortalece en Aragón, posicionándose para asegurar el segundo mandato de Azcón.

En el contexto político aragonés, Vox ha manifestado un notable ascenso al obtener 14 escaños en las elecciones autonómicas recientes, marcando un incremento respecto a los siete que lograron en 2023. Este avance les otorga una influencia clave para que el candidato del Partido Popular, Jorge Azcón, consiga mantenerse en la presidencia del gobierno regional.

Con un respaldo del 17,8% de los votos, Vox ha superado incluso al PSOE en la ciudad de Teruel, consolidando su presencia en el Parlamento aragonés desde su entrada en 2019 con sólo tres representantes. Así, se ratifica una tendencia creciente en su apoyo popular.

Las proyecciones para Vox en estas elecciones eran alentadoras, similar a lo que ocurrió en Extremadura. La presidenta María Guardiola buscó disolver cualquier vínculo con Vox a través de elecciones anticipadas, pero el resultado fue un incremento modesto para el PP y una duplicación de escaños para Vox. Este contexto ha llevado a la formación a exigir una participación más significativa en el gobierno regional.

Siguiendo el ejemplo de Guardiola, Azcón convocó elecciones anticipadas debido a las dificultades para impulsar los presupuestos de 2026. La distinción entre estas elecciones y las de Extremadura se encuentra, en parte, en la figura del candidato de Vox. Mientras que Óscar Fernández Calle era prácticamente un desconocido, Alejandro Nolasco ya había ocupado el cargo de vicepresidente autonómico, lo que le daba una mayor visibilidad y reconocimiento.

A pesar de su activa campaña en Aragón, donde Abascal realizó aproximadamente treinta actos de campaña desde enero, no estuvo presente en la sede del partido en Zaragoza durante la noche de elecciones, sino que se mantuvo en su sede nacional para esperar los resultados.

La campaña se centró en presentar a Vox como la alternativa viable frente al PP y al PSOE, a quienes responsabilizan de muchos de los problemas en Aragón y España en general. Abascal enfatizó cuestiones concernientes a la agricultura, la ganadería y la seguridad, temas que atañen a la inmigración, la cual atribuyen a la saturación de servicios públicos y la crisis habitacional.

En términos generales, Vox se opone a las políticas ecológicas, aduciendo que fomentan la inmigración ilegal, así como a las iniciativas relacionadas con la igualdad de género y el gasto gubernamental que consideran innecesario. En este sentido, la propuesta del gobierno de regularizar a medio millón de inmigrantes se convirtió en un tema candente durante la campaña.

La estrategia de Vox ha subrayado su "coherencia" en todo el país, diferenciándose del PP, al que critican por su doble discurso según el contexto electoral. Los líderes de Vox manifestaron que no entrarían en gobiernos que no correspondan a sus exigencias políticas.

El sector agrícola, muy importante en Aragón, fue un eje crucial durante la campaña. Vox aprovechó la controversia sobre el acuerdo de Mercosur en el Parlamento Europeo para posicionarse en defensa del campo, oponiéndose a lo que consideran una traición por parte del PP que apoyó este tratado.

Durante la contienda electoral, Vox también se vio envuelto en la polémica del trasvase del Ebro, con Nolasco argumentando que el exceso de agua en Aragón puede compartirse con las regiones vecinas, lo que le valió críticas por caer en contradicciones con su defensa de los intereses agrícolas. Azcón cuestionó la coherencia de estos argumentos en relación con la defensa del sector agrario.

Adicionalmente, Vox aprovechó la campaña para criticar la candidatura de Pilar Alegría, del PSOE, por sus vínculos con un exdirigente socialista envuelto en acusaciones de acoso, además de señalar casos de corrupción dentro del propio partido socialista.

La batalla política también puso de manifiesto las dificultades entre Vox y el PP en el contexto de las negociaciones para establecer un gobierno de coalición en Extremadura, que han estado marcadas por tensiones y declaraciones mutuas de reproche.

La situación se intensificó con la filtración de audios en los que miembros de Vox expresan críticas hacia Abascal y sus estrategias, lo que el líder de Vox califica de "guerra sucia" por parte de 'Génova' y de ciertos medios de comunicación.

El clima de confrontación entre Vox y el PP se ha vuelto más evidente, con Abascal acusando a la formación popular de centrarse en ataques personales en lugar de una oposición constructiva al gobierno de Sánchez, lo que lleva a una escalada en las tensiones dentro de la política aragonesa.

Por último, Abascal trasladó su exigencia a Alberto Núñez Feijóo para que aclare su postura y advirtió sobre el peligro de ambigüedades en el discurso político. Aseguró que las revelaciones recientes no influirían en los resultados de la votación, manteniendo su confianza en el respaldo electoral a Vox.