Yamaha no correrá en Catar y MotoGP anuncia represalias deportivas y económicas
Yamaha no correrá el GP de Catar y MotoGP anuncia sanciones deportivas y económicas. Qué pasa con Quartararo, Rins y el resto de la parrilla.
Yamaha no competirá en el Gran Premio de Catar, la antepenúltima cita del Mundial de motociclismo, que se disputará la próxima semana en el Circuito Internacional de Losail. La decisión supone que la marca se queda fuera de una carrera que cierra buena parte de la temporada.
La fábrica japonesa lo explica así en un comunicado: "Tras la última evaluación de la situación en Oriente Próximo, Yamaha no ha encontrado motivos suficientes para modificar las restricciones de viaje que mantiene actualmente en toda la compañía". Según la marca, la decisión es "independiente" de las medidas que hayan tomado MotoGP y el organizador del Gran Premio, y mantiene su "pleno compromiso" con el campeonato.
¿Qué significa en la práctica? Se quedarán sin correr los dos pilotos del equipo oficial, el francés Fabio Quartararo y el español Alex Rins. Tampoco estarán el australiano Jack Miller ni el español Augusto Fernández, que sustituye al turco Toprak Razgatlioglu en el equipo satélite Prima Pramac Yamaha MotoGP.
MotoGP lamenta la decisión. Reconoce que el equipo depende de una política corporativa más amplia, pero afirma que "no creemos que esta decisión refleje las amplias garantías ofrecidas a todos los integrantes del campeonato". La organización asegura que, tras consultar con el Estado de Catar, el circuito, asesores de seguridad independientes y su propio proceso de evaluación de riesgos, no ha recibido información que justifique cambiar los planes. Además, confirma que el resto de equipos viajarán a Catar.
Para el aficionado, la noticia significa que una de las marcas más importantes de la parrilla no estará en la pista en esta carrera. Las consecuencias no acaban ahí: MotoGP señala que la ausencia tiene implicaciones contractuales con MotoGP e IRTA y también deportivas, que serán gestionadas por la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) según el reglamento.
Por ahora, el siguiente paso que recoge la información es la gestión de esas consecuencias deportivas por parte de la FIM. Yamaha, por su parte, espera volver a la competición en el Gran Premio de Portugal.