Ataque en un mercado de Yemen deja al menos 14 muertos, tres de ellos niños
Al menos 14 muertos, tres niños, en un ataque a un mercado en Yemen. Qué pasa ahora y por qué afecta también a la población civil.
Al menos 14 personas, entre ellas tres niños y dos mujeres, han muerto en un ataque contra un mercado en la provincia de Al Jauf, en el noroeste de Yemen. Así de duro arranca la noticia, y la cifra puede subir porque los equipos de rescate siguen buscando bajo los escombros.
El ataque fue atribuido a la coalición militar encabezada por Arabia Saudí, en plena escalada de combates con los rebeldes hutíes. Según el ministro de Sanidad de las autoridades que controlan la zona, el bombardeo golpeó el mercado de Al Hazm y dejó además 15 heridos. Son datos preliminares, así que conviene tomarlos con cautela hasta que haya un balance definitivo.
Para entender el contexto: los hutíes lanzaron en septiembre una ofensiva a gran escala en el oeste del país y han respondido con misiles y drones contra territorio saudí. Por su parte, las tropas del gobierno reconocido por la comunidad internacional anunciaron el 4 de octubre una nueva ofensiva para recuperar terreno y avanzar hacia Saná, la capital, que está en manos de los rebeldes desde 2014. Es una guerra que lleva años enquistada y en la que la población civil paga el precio más alto.
Quizá te preguntes por qué una noticia tan lejana te debería importar. La respuesta es sencilla: un mercado es el sitio donde compra cualquier familia, lo mismo que tú haces en tu barrio. Cuando un mercado se convierte en objetivo, lo que se rompe es la vida normal de gente que solo intentaba comprar comida para sus hijos. Y los conflictos de este tipo también afectan a nuestro día a día a través del precio del petróleo, las rutas comerciales y las crisis migratorias.
Las consecuencias inmediatas son cada vez más graves para la población yemení, que ya sufre una de las peores crisis humanitarias del mundo, con escasez de alimentos, medicinas y servicios básicos. El Derecho Internacional Humanitario obliga a proteger a los civiles en cualquier conflicto, y las denuncias de ataques contra mercados y viviendas deberían ser investigadas de forma independiente. Ahí está la clave para exigir rendición de cuentas.
Qué puede pasar ahora: si la ofensiva se intensifica, es probable que aumenten los desplazamientos y las víctimas civiles. Las organizaciones humanitarias piden un alto el fuego y corredores seguros para la ayuda. Para quienes viven en la zona, la prioridad es alejarse de los objetivos militares y seguir las indicaciones de los equipos de rescate. Desde España, lo que está en nuestra mano es informarnos con fuentes fiables, desconfiar de las cifras que circulan sin contrastar y apoyar a las ONG que trabajan sobre el terreno.