Delcy Rodríguez pide elecciones para resolver problemas, no para crearlos: qué cambia para ti
Delcy Rodríguez pide elecciones que resuelvan problemas. Sin Machado en la mesa de diálogo, sueldos, luz y hospitales dependen de acuerdos verificables.
Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, ha dicho que las próximas elecciones deben servir para "resolver problemas" y no para convertirse en uno. Lo dijo en un acto en Carabobo, en plena mesa de diálogo entre el Gobierno y la oposición.
Hablar de elecciones suena lejano si vives en Madrid, Valencia o Sevilla. Pero en Venezuela el tema toca lo más básico: el sueldo, la luz que se corta, el hospital al que no llega el material. Y eso se nota en la vida de cada día.
Rodríguez enmarca el tercer ciclo de conversaciones con la oposición en tres metas: recuperar la economía, mejorar los servicios públicos y reclamar activos que el país dice tener fuera. Entre ellos está el oro retenido en el Banco de Inglaterra, que según ella debería ir a pagar salarios, al sistema eléctrico y a los hospitales.
También lanzó duras palabras contra quienes, a su juicio, buscan el enfrentamiento o solo piensan en el poder. Ahí está la parte más difícil de verificar: acusar a rivales de ansia de poder es fácil, demostrarlo, mucho menos. Y la ley de amnistía recién aprobada, según su propia defensa, busca que los "sectores radicales" dejen la violencia.
Hay un dato que pesa: María Corina Machado, la principal figura opositora y Premio Nobel de la Paz, no participa en esta tercera ronda de contactos. Regresó al país tras diez meses fuera, con caravanas y mucho apoyo popular, pero queda fuera de la mesa que lideran Dinorah Figuera y Jorge Rodríguez. Un proceso sin una de sus voces más visibles cuestiona hasta qué punto las garantías electorales serán creíbles para todos.
Para una familia venezolana, esto puede significar más o menos estabilidad en los próximos meses, según se cumplan o no las promesas sobre salarios y servicios. Para quienes viven fuera, el resultado puede decidir si piensan volver o no. Y para los españoles con familia allí, o con inversiones, las reglas del juego electoral marcan la confianza en el país.
Lo que viene ahora depende de si la mesa de diálogo produce acuerdos verificables: fechas claras, reglas de juego firmes y un calendario de medidas económicas que se puedan comprobar. Los afectados, sobre todo trabajadores, pacientes y familias, deberían seguir las medidas concretas, no solo los discursos, y exigir resultados medibles en salarios, luz y hospitales.