Bolsonaro huye a EEUU: escala en Argentina y vuelo privado desde Misiones
Flávio Bolsonaro entró en Argentina y voló en privado a las 23.30. EEUU ya se ofrece a darle visados mientras Brasil lo investiga por blanqueo.
El hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, entró en Argentina por Misiones el martes por la noche y, cuarenta minutos después, ya estaba en un avión privado. Todo ocurrió en menos de una hora y con la familia completa.
Según la Dirección Nacional de Migraciones argentina, Flávio cruzó el puente internacional que une Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú a las 22.50, hora local, acompañado de tres mujeres de su familia. Dicen que lo hizo sin incidentes y con la documentación en regla. A las 23.30 despegó un vuelo privado de la compañía Baires Fly con destino a Guayaquil, Ecuador, según el plan de vuelo.
Pero el destino oficial no coincide con el que se cuenta en Brasil. El diputado liberal Mauricio Marcon asegura que el objetivo es Estados Unidos, donde Flávio quiere denunciar, según sus palabras, el régimen de Lula y del juez Alexandre de Moraes. Y Donald Trump ya ha dicho que vería bien acogerle: "Estaría de acuerdo, me parecería bien". Un portavoz del Departamento de Estado añadió que se le expedirán visados a él y a su familia.
¿Por qué importa esto a alguien que vive lejos de Brasil? Porque muestra cómo una crisis política puede cruzar fronteras en cuestión de horas. Un político investigado puede esquivar una orden judicial con un vuelo privado, y eso pone de manifiesto que la justicia internacional no siempre llega a tiempo. Para los ciudadanos, es un recordatorio de que las decisiones de un tribunal pueden quedar en papel mojado si el investigado tiene recursos y contactos.
El contexto judicial es serio. Flávio tenía sus pasaportes anulados por la Policía Federal de Brasil tras expirar el plazo que le dio el juez De Moraes, y estaba sometido a prohibición de salir del país. Está investigado por presunto blanqueo de capitales a través de casas de apuestas. Además, otro juez del Supremo ha ordenado indagar si su campaña recibió financiación extranjera irregular del lobby estadounidense Rockbridge Network, fundado por el actual vicepresidente de EEUU, JD Vance. Su hermano Eduardo ya está prófugo en Estados Unidos, y su padre, Jair Bolsonaro, cumple arresto domiciliario tras ser condenado a más de 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado.
Qué puede pasar ahora: si Estados Unidos concede los visados, Flávio quedará fuera del alcance inmediato de la justicia brasileña, y Brasil tendrá que decidir si pide su extradición o si el caso se enfría. Argentina, por su parte, tendrá que explicar por qué un investigado con los pasaportes anulados pudo cruzar su frontera sin obstáculos. Para quien siga esta historia, lo más útil es vigilar tres cosas: si se emiten los visados, si Brasil solicita formalmente la extradición y si la investigación sobre la financiación de la campaña avanza. Son los pasos que dirán si esto queda en un episodio político o se convierte en un caso judicial internacional.