Fin de la MINURSO tras 35 años: qué pasa ahora en el Sáhara Occidental
La ONU cierra la MINURSO tras 35 años en el Sáhara Occidental. Guterres defiende la autodeterminación saharaui y pide calma a las partes.
Tras 35 años sobre el terreno, la misión de la ONU en el Sáhara Occidental (MINURSO) pone fin a sus operaciones. El Consejo de Seguridad no renovó su mandato, y la decisión llega después de que Rusia vetara la propuesta de resolución de Estados Unidos para prorrogar el despliegue.
La MINURSO se creó en 1991 para supervisar el alto el fuego y crear las condiciones para una solución política al conflicto. Durante su presencia, según el secretario general António Guterres, la misión también tuvo que afrontar la reanudación de las hostilidades en 2020. Guterres quiso agradecer el trabajo de todo el personal y rindió homenaje a los 20 trabajadores fallecidos durante los años de despliegue.
Para el ciudadano de a pie, el cierre de una misión de paz de este tipo puede parecer un asunto lejano. Pero detrás hay una población que vive en una situación de tensión y cuyo futuro sigue sin resolverse. Guterres ha insistido en que la retirada de los cascos azules no anula los derechos del pueblo saharaui.
Guterres ha defendido de forma explícita el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y ha pedido a todas las partes que lo respeten y promuevan. Además, se ha mostrado preocupado por la seguridad en el territorio y ha pedido a las partes que actúen «con la máxima moderación» para evitar que aumenten los enfrentamientos.
El Frente Polisario, que representa la aspiración de autodeterminación saharaui, había criticado la propuesta de Estados Unidos por considerar que se plegaba por completo al plan de autonomía propuesto por Marruecos. Su postura refleja el desacuerdo de fondo que sigue abierto.
Qué viene ahora: el proceso de liquidación empieza este domingo 1 de noviembre con un equipo reducido de la ONU, encargado de devolver el material a los países que aportaron contingentes y de decidir el destino de los equipos propiedad de la organización. Naciones Unidas mantiene su compromiso con una salida negociada, a través del enviado personal Staffan de Mistura, y reclama a las partes que colaboren para cerrar la misión «de forma ordenada y en el menor tiempo posible».