Elecciones EEUU 2026: los demócratas, favoritos para la Cámara de Representantes
Los demócratas, favoritos para la Cámara de EEUU el 3 de noviembre. Qué significa el resultado para el mandato de Trump y la economía.
El 3 de noviembre, Estados Unidos decide quién controla el Congreso. Las encuestas dan por seguro que los demócratas se harán con la Cámara de Representantes, mientras que el Senado sigue siendo una incógnita.
Se juegan los 435 escaños de la Cámara y 35 de los 100 del Senado. Es, en la práctica, un referéndum sobre los dos primeros años del segundo mandato de Donald Trump. La figura del presidente se ha desgastado con rapidez desde el estallido de la guerra de Irán y la subida de los precios del combustible, según recoge la agencia.
¿Por qué importa aunque no vivas en EEUU? Porque lo que decida el Congreso afecta a la economía mundial, al precio de la energía y a las decisiones internacionales de la primera potencia. Los republicanos confían en que el margen de error de las encuestas suele jugar a su favor en los estados en disputa, y recuerdan que Trump seguirá en la Casa Blanca dos años más, con capacidad de veto.
Ese veto tiene un límite: para anularlo hacen falta dos tercios en ambas cámaras, algo que la agencia califica de prácticamente imposible. Pero el Congreso tiene otras herramientas. Una Cámara demócrata controlaría presupuestos y podría citar a empleados de la administración, celebrar audiencias y exigir documentos. El líder demócrata Hakeem Jeffries ha prometido investigaciones «sin cuartel» sobre Trump, su familia y su administración, y ha señalado como posibles presidentes de comisiones a Jamie Raskin y Robert Garcia. No se descarta incluso un proceso de juicio político.
En lo cotidiano, Jeffries ha puesto el foco en el coste de la vida: «Necesitamos bajar el precio de los alimentos y la gasolina», dijo, además de una atención médica asequible para todos. Los demócratas también quieren revertir los recortes sanitarios de la llamada «gran y hermosa ley» de Trump.
El escenario más complicado para el presidente sería que los demócratas ganaran también el Senado. Con 51 escaños podrían bloquear nombramientos de jueces, miembros del gabinete y embajadores. Y con 52, bastaría convencer a ocho republicanos moderados para aprobar la mayoría de leyes.
Lo que viene ahora es la recta final de la campaña y el recuento del 3 de noviembre. Después, según lo que decidan los votantes, sabremos si Trump tendrá que negociar con una oposición con más poder de control.