Google prepara un agente de IA para tu móvil: mil millones de usuarios en el punto de mira
Google lanzará a finales de año un agente de IA para sus mil millones de usuarios de Gemini. Qué hará y qué datos pedirá.
Google tiene preparado un agente de inteligencia artificial que hará tareas por ti, no solo responder preguntas, y llegará a los consumidores a finales de este año. Así lo ha confirmado su consejero delegado, Sundar Pichai, durante la presentación de resultados del tercer trimestre.
La novedad es que el usuario ya no tendrá que dictar paso a paso lo que quiere hacer. Le pides un resultado y el agente planifica el trabajo, usa las herramientas necesarias y te entrega algo terminado. Hasta ahora esta función existía para empresas con el Agente Gemini, que tiene su propio correo y cuenta de trabajo. Ahora quieren llevarla a la gente de a pie.
¿Por qué importa? Porque la aplicación Gemini ya tiene mil millones de usuarios, según la propia compañía. Eso significa que, si la función funciona, millones de personas en España podrían usarla desde el móvil para organizar tareas, redactar documentos o gestionar pequeños encargos sin salir de la aplicación.
Pichai también presume de cifras: las consultas en Google crecen a su ritmo más alto de los últimos cinco años, los ingresos de Google Cloud han subido un 103 por ciento y los ingresos totales del trimestre rondan los 127.577 millones de dólares, un 24,6 por ciento más que el año anterior. Son datos que hablan de un negocio que avanza muy deprisa gracias a la IA.
Aquí conviene mirar con algo de distancia. Estas cifras las da la propia empresa y están pensadas para mostrar éxito ante los inversores. Un agente que hace cosas por ti pide, a cambio, que le des acceso a tu correo, a tus documentos y a tus datos. Cuanta más comodidad, más información personal en manos de una sola empresa.
Qué puedes hacer tú: revisa los permisos de la aplicación Gemini en tu móvil y en tu cuenta de Google antes de activar cualquier función nueva. Activa solo lo que de verdad necesites y, cuando llegue la opción, lee con calma qué datos pide y para qué. La tecnología puede ahorrarte tiempo, pero la decisión de qué le cuentas sigue siendo tuya.