El Espanyol cambia de entrenador otra vez: Sergio García, al banquillo tras la derrota ante el Sestao
El Espanyol destituye a Manolo González y pone a Sergio García como interino tras caer ante el Sestao. Está en descenso con un punto de quince.
El Espanyol ya tiene nuevo entrenador. Sergio García asume de forma interina el primer equipo después de la eliminación en la Copa del Rey ante el Sestao River, un equipo de Primera RFEF que les ganó 4-3.
La destitución de Manolo González llega en un momento delicado. El equipo catalán está en puestos de descenso en LaLiga EA Sports y apenas ha sumado un punto de los últimos quince posibles. Cuando un club encadena tantos malos resultados, la paciencia se agota y el cambio en el banquillo se convierte en la salida más rápida.
¿Qué significa esto para el aficionado? Que el domingo de la semana no va a ser igual que antes para quien sigue al club. Las dudas sobre la plantilla, el juego y la permanencia vuelven a primer plano. Para quien compra abonos, viaja a Cornellà o simplemente se juega el ánimo cada fin de semana, el cambio es una señal de que la situación preocupa de verdad en la directiva.
García llega con una trayectoria sólida como jugador, casi 500 partidos y 128 goles, pero como técnico su experiencia en el primer equipo es nula. Hasta ahora dirigía al filial en Segunda RFEF y ha disputado siete partidos esta temporada. Es un reto enorme: su primer entrenamiento será hoy a las 12.00 horas, con el partido del viernes ante el Villarreal en La Cerámica como primera gran prueba.
Hay un dato que conviene tener presente. Esta es la tercera destitución de un entrenador en LaLiga en lo que va de temporada, después de las de Carlos Corberán en el Valencia y Luis Miguel Ramis en Osasuna. El fútbol profesional se mueve cada vez más rápido, y los banquillos son cada vez más frágiles.
Ahora mismo lo que toca es esperar al resultado del viernes. Si el Espanyol responde, el interinato de García puede convertirse en algo más largo. Si no, la presión sobre la directiva será enorme. Para los aficionados, lo más sensato es seguir al equipo, exigir explicaciones claras al club y no perder la perspectiva: una temporada se decide partido a partido, y todavía queda mucho.