Los separatistas yemeníes del sur inician un conflicto armado contra el Gobierno reconocido por la comunidad internacional.
Las autoridades separatistas en el sur de Yemen han declarado el inicio de un nuevo capítulo en la guerra civil del país, afirmando que están en pie de guerra contra el Gobierno reconocido internacionalmente. Este anuncio surge tras una contundente ofensiva de fuerzas leales al gobierno, respaldadas por Arabia Saudí, que ataca las posiciones de los separatistas en el este del territorio.
El portavoz militar del Consejo de Transición del Sur (CTS), el brazo político de los independentistas, proclamó en un mensaje emitido por televisión que un conflicto abierto ha estallado entre las facciones del norte y del sur. El general Mohamed al Naqib también destacó que se está gestando una "batalla decisiva" por las provincias orientales de Al Mahra y Hadramut, que son elementos clave en las aspiraciones de los separatistas por restaurar el antiguo Yemen del Sur.
El conflicto territorial en el sur ha permanecido en gran medida en la sombra, eclipsado por la prolongada guerra civil entre el Gobierno yemení y el grupo hutí, que ha mantenido el control de la capital, Saná, durante más de diez años. A pesar de su alianza táctica con el Gobierno yemení al inicio del conflicto, los separatistas del CTS han tenido que lidiar con la insatisfacción creciente por su deseo de independencia, recordando que Yemen fue dividido en dos estados antes de la unificación en 1990.
A lo largo de los años, esta precaria alianza ha sufrido rupturas, pero lo que ocurrió a comienzos de diciembre fue especialmente severo: un ataque de los separatistas en el este del país resultó en la muerte de al menos 32 soldados gubernamentales en Hadramut, un hecho que desató la crisis actual.
Este suceso marca un quiebre importante en la relación entre los separatistas y las autoridades de Adén, que habían cooperado desde el estallido de la guerra civil. Durante este tiempo, el CTS había prestado apoyo al Gobierno a cambio de facilitar sus demandas de autonomía. Sin embargo, a principios de diciembre, el CTS lanzó un ataque en las provincias de Al Mahra y Hadramut, lo que provocó la ira de Arabia Saudí, que respondió con ataques aéreos en áreas controladas por los separatistas.
Los ataques saudíes se intensificaron recientemente, coincidiendo con una campaña militar por parte de las fuerzas progubernamentales, conocidas como Escudo de la Patria, que afirma operar de manera independiente desde la región de Lahj bajo la dirección de la Coalición Árabe, liderada por Arabia Saudí.
El comandante de Escudo de la Patria, Bashir al Madhrabi, afirmó inicialmente que no participaría en conflictos contra los "hermanos del sur", aunque el gobernador de Hadramut, Salem al Janbasi, declaró que estas fuerzas sí estaban involucradas en operaciones para recuperar el control sobre los campamentos de los separatistas.
Por su parte, al Janbasi rechazó las acusaciones de los separatistas de que su grupo tiene vínculos con Al Qaeda, describiendo tales afirmaciones como "ridículas", y aseguró que las acciones de su gobierno eran medidas de seguridad necesarias para garantizar el orden en la provincia.
La crítica por parte del CTS hacia la operación progubernamental ha sido contundente. Su portavoz califica los ataques como una "ofensiva terrorista" respaldada por los bombardeos saudíes, subrayando la urgencia de la situación sin que haya claridad sobre el número total de víctimas hasta el momento.
La televisión alineada con los separatistas, el Canal Independiente de Adén (AIC), incluso reportó que las fuerzas se habían defendido contra lo que describen como una agresión saudí sobre su territorio histórico, refiriéndose a su aspiración por el territorio del antiguo Yemen del Sur.
En una declaración posterior, el vicepresidente del CTS, Ahmed Said bin Brik, pidió a la población movilizarse para un contraataque inminente, con el objetivo de recuperar el control sobre las áreas productoras de petróleo de Hadramut, expresando confianza en su capacidad por reclamar lo que consideran su derecho sobre la tierra y sus recursos.
En medio de este caos, Arabia Saudí ha mantenido un perfil bajo, limitándose a declarar recientemente la finalización de una operación naval enfocada en la inspección y control de contrabando. Mientras tanto, las autoridades yemeníes han reaccionado con críticas hacia el CTS, considerándolo un comportamiento miliciano y suicida que solo complica aún más la situación en el sur del país.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.