24h España.

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Reunión entre Óscar Puente y sindicatos concluye sin consenso; se programará nuevo encuentro para mañana.

Reunión entre Óscar Puente y sindicatos concluye sin consenso; se programará nuevo encuentro para mañana.

En un ambiente de diálogo pero sin avances concretos, finalizó la primera reunión entre Óscar Puente, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, y los representantes de los sindicatos ferroviarios. Este encuentro, que se realizó en Madrid, no logró llegar a un consenso sobre la huelga que está programada para la próxima semana en todas las compañías de trenes del país, aunque se acordó mantener la comunicación con una segunda reunión prevista para este jueves.

Desde el Ministerio, se calificó el tono de la reunión como positivo, destacando el deseo de ambas partes de continuar el diálogo durante los próximos días. La intención es encontrar un acuerdo que responda a las demandas del colectivo ferroviario, que han sido expresadas de manera clara.

Las demandas de los sindicatos se centran en la necesidad de aumentar la seguridad en las operaciones ferroviarias, un tema que ha cobrado especial relevancia a raíz de los recientes incidentes en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). Según el Ministerio, estas reivindicaciones son completamente respaldadas, lo que indica una disposición a abordar las preocupaciones del sector.

La reunión, que comenzó a las 12:25, contó con la participación de personalidades clave como el secretario de Estado José Antonio Santano, quien se conectó de forma telemática desde Cataluña, donde está manejando la crisis en Rodalies. También asistieron el presidente de Adif, Pedro Marco, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, y otros directivos del sector.

Representantes de los sindicatos, entre ellos CCOO, UGT y Semaf, el sindicato mayoritario de maquinistas, estaban presentes para exponer sus preocupaciones y exigir un cambio significativo en el sistema ferroviario español.

La huelga está programada para los días 9, 10 y 11 de febrero y afectará tanto a las operaciones de las compañías de pasajeros—Renfe, Iryo y Ouigo—como a las de mercancías de cinco grandes empresas privadas. Estos paros, de jornada completa, buscan promover un cambio estructural que asegure la seguridad y calidad del servicio ferroviario, revertir la externalización de servicios y aumentar las plantillas, después de los trágicos accidentes mencionados.