La situación hidráulica en la cuenca del Ebro sigue evolucionando, según los últimos informes de la Confederación Hidrográfica del Ebro. En estos momentos, el organismo está monitoreando con atención dos crecidas que están ocurriendo simultáneamente: una en la parte superior del río y otra en su sección media.
Con respecto a la crecida originada en la parte alta del Ebro, que se alimenta principalmente de los ríos de Burgos y Álava, se ha registrado un máximo de caudal en Miranda, cerca de las 5:30 de esta madrugada, alcanzando 440 metros cúbicos por segundo.
Este aumento en el caudal está avanzando río abajo, y se espera que llegue a Logroño durante la tarde de hoy, domingo 15 de febrero, con caudales que se prevén entre 800 y 900 metros cúbicos por segundo.
En lo que respecta a la crecida en el tramo medio del Ebro, esta se origina por las aportaciones de los ríos Arga, Ega e Irati. Actualmente, las crecidas afectan principalmente a la parte baja de estos ríos, con registros preocupantes en la estación de Funes para el Arga y en la estación de Andosilla para el Ega. Sin embargo, las tendencias de los caudales de estas estaciones indican que están comenzando a descender.
Las estaciones de aforo en los ríos Irati y Aragón también muestran una tendencia de descenso. En la estación de Castejón, se ha registrado un caudal de aproximadamente 1700 metros cúbicos por segundo, y se espera que alcance su punto máximo esta tarde, con estimaciones que varían entre 1800 y 1900 metros cúbicos por segundo. Esta cifra, sin embargo, presenta cierta incertidumbre, ya que depende de la evolución del Arga en Funes.
De acuerdo a los pronósticos meteorológicos, se anticipan precipitaciones que podrían comenzar esta tarde y extenderse durante la noche, lo que arroja dudas sobre la posibilidad de un nuevo episodio de crecida. La CHE continúa alerta y notificando los posibles riesgos asociados con estas condiciones climáticas.
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