Asteo finaliza 2025 con 320,500 hogares rurales conectados a fibra óptica, invirtiendo 73 millones en el proceso.
El 25 de enero de 2025, Asteo, un operador mayorista de fibra óptica neutra que ha centrado su labor en las zonas rurales menos pobladas, ha alcanzado un hito significativo al conectar aproximadamente 320,500 hogares a su red de fibra. Esta cifra representa un impresionante aumento del 48% en comparación con los casi 217,300 hogares que tuvo al cierre del año anterior, según la información proporcionada por su consejero delegado, Pedro Abad, en una reciente entrevista con Europa Press.
Los datos reflejan una inversión acumulada de casi 73 millones de euros desde 2021, alineándose con las metas iniciales de desarrollo que la compañía se fijó para este año, donde se proyectó incrementar la cobertura de su red en un 50%.
Asteo también ha expandido considerablemente su alcance geográfico; al terminar 2025, su fibra estará disponible en 716 municipios españoles, la mayoría de los cuales cuenta con menos de 1,000 habitantes. Este número se compara con los 496 municipios alcanzados el año anterior, lo que representa un crecimiento notable de 220 localidades (+44% interanual).
En términos de estrategia, la empresa ha concentrado sus esfuerzos en comunidades como Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha, y se prepara para expandir su cobertura hasta Cuenca en los próximos meses, según reveló Abad.
De cara al futuro, Asteo tiene como objetivo completar su plan de inversión, que contempla 100 millones de euros provenientes de capital privado y 20 millones de euros de fondos públicos, a más tardar en el segundo trimestre de 2027. Esto incluirá 13.5 millones de euros del programa ‘Único’ del Gobierno para la expansión de la fibra rural y 6.5 millones de euros del programa Connecting Europe Facility.
Para junio de 2027, la compañía anticipa que su red de fibra rural neutra podrá conectar aproximadamente 420,000 hogares y expandir su presencia a entre 900 y 1,000 municipios en toda España.
A medida que avanza hacia 2026, Asteo tiene la intención de intensificar la comercialización de su red. El año pasado, Digi se unió a un grupo de alrededor de 20 operadoras que utilizan la infraestructura de Asteo para ofrecer servicios de conectividad en las áreas rurales. Además, Abad anunció que en 2025 se logró la homologación de su red para permitir que Orange utilice su infraestructura para su conexión B2B.
Fundada en 2021, Asteo tiene como accionista principal al fondo europeo CEBF (Connecting Europe Broadband Fund), administrado por Cube Infrastructure Managers. A su vez, ha recibido diversas ayudas públicas para impulsar la expansión de la fibra en áreas rurales en este tiempo.
La estrategia de Asteo se basa en el despliegue de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) XGS-PON, que ofrece velocidades de hasta 10 Gbps, y en la construcción de redes interprovinciales, ya que cuenta con 2,800 kilómetros de 'backhaul', 600 más que en 2024, lo que permite a distintos operadores comercializar servicios de voz, internet y televisión a través de su infraestructura.
Sin embargo, Abad mencionó que la mayoría de los equipos utilizados para la fibra óptica XGS-PON son de fabricación china, principalmente de empresas como Huawei y ZTE.
Recientemente, la Comisión Europea ha tomado medidas para instar a los gobiernos europeos a excluir a proveedores extranjeros de alto riesgo, como Huawei y ZTE, de sus redes de telecomunicaciones y otras infraestructuras críticas. Esta recomendación busca establecer normas de seguridad obligatorias para las redes 5G, un esfuerzo que ha tenido resultados dispares dentro de la Unión Europea.
Respecto a las implicaciones que esta decisión podría tener en el modelo de negocio de Asteo, Abad expresó que aún hay demasiadas incógnitas al respecto. "¿Qué se considerará infraestructura? ¿Qué plazos se contemplarán para su ejecución? ¿Cuál sería la responsabilidad de la operadora frente a nuevas normativas?" se preguntó, subrayando la complejidad de la situación.
Abad advirtió que si se compilara una normativa que obligara a Asteo a realizar reinversiones en su red, esto podría desviar recursos de la expansión a nuevas áreas necesitadas de conexión.
También planteó la duda de si se dispondrían programas de ayudas públicas para la sustitución de equipos de proveedores considerados riesgosos. Argumentó que tales ayudas tendrían más sentido si se justifican como una decisión geopolítica, en lugar de ser vistas meramente desde la perspectiva de obsolescencia técnica.
“Es un asunto que requiere un enfoque sereno, ya que sus dimensiones son multifacéticas”, concluyó Abad, reafirmando la necesidad de cautela en la evaluación de futuras políticas en el sector.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.