Corea del Sur amplía su misión naval y se acerca al estrecho de Ormuz
Corea del Sur ampliará su unidad naval y se acercará al estrecho de Ormuz, por donde pasa más del 70% de su crudo importado. Irán lo advierte.
Corea del Sur va a acercar su unidad naval al estrecho de Ormuz, una de las rutas de petróleo más importantes del mundo. El Gobierno quiere ampliar la zona de misión de la Unidad Cheonghae, que ahora opera en el golfo de Adén contra la piratería, hacia el sur de Omán.
El plan incluye subir el contingente de 320 a 395 efectivos y enviar un avión de patrulla marítima P-8A Poseidon y equipos de desminado. Según la agencia Yonhap, el radio operativo de la unidad se duplicará, hasta quedar a unos 650 kilómetros del estrecho. El Ministerio de Defensa surcoreano presentará la propuesta la próxima semana en la Asamblea Nacional para su aprobación.
¿Por qué es importante? Porque por esa ruta pasa más del 70% de las importaciones de crudo de Corea del Sur. El Gobierno justifica el movimiento por el aumento de la piratería en la zona y por la necesidad de preparar posibles operaciones de limpieza de minas tras el fin del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Las autoridades surcoreanas aseguran que la misión no participará directamente en hostilidades ni entrará en aguas territoriales iraníes, y que mantendrá un mando independiente. Su objetivo declarado es garantizar la libertad de navegación y proteger a los buques mercantes.
El anuncio llega después de las presiones de Washington. En agosto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó públicamente a Seúl por no respaldar la ofensiva conjunta con Israel contra Irán. Seúl, por su parte, ha dicho que sus aportaciones militares no se limitan a fuerzas de combate y ha negado tener discrepancias con Washington.
Irán ha advertido a Corea del Sur de "graves consecuencias" si despliega fuerzas en la zona, porque, según dice, lo interpretaría como un apoyo directo a los responsables de la agresión estadounidense. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, pidió a Seúl que no ceda a la "intimidación" de Washington y acusó a Estados Unidos de querer que la comunidad internacional "pague la factura" de una guerra "ilegal y brutal" iniciada el 28 de febrero.
Lo próximo: el plan debe pasar primero por la Asamblea Nacional surcoreana. A partir de ahí se verá si el despliegue sigue adelante tal como se ha anunciado.