Israel rechaza fraude electoral mientras varios partidos denuncian irregularidades
7,3 millones de israelíes votan; el comité electoral descarta fraude pese a denuncias de varios partidos. Así puede afectar a la política internacional.
Israel vota hoy en unas elecciones que pueden decidir si Netanyahu sigue en el poder, y el organismo electoral ya ha salido a decir que no hay pruebas de irregularidades. Pero varios partidos sí denuncian incidentes en colegios electorales.
El Comité Central Electoral del país asegura que, por ahora, no existe ningún indicio ni prueba de fraude. Lo dice en un comunicado publicado mientras la votación sigue abierta, y añade que cada denuncia se está revisando caso por caso.
Del otro lado están varias formaciones de la oposición, entre ellas Yashar, de Gadi Eisenkot; B'Yachad, de Naftali Bennett; Pueblo de Israel, de Ofer Winter, e Israel Beitenu, de Avigdor Liberman. Todas hablan de supuestos intentos de terceros por interferir en la votación. Que lo denuncien varios partidos a la vez no demuestra nada por sí solo, pero tampoco conviene darlo por cerrado sin ver las investigaciones.
¿Y por qué nos debería importar algo que pasa tan lejos? Porque unas elecciones en Israel mueven la política de Oriente Medio, y eso acaba notándose en el precio del petróleo, en la tensión diplomática y en las noticias que vemos cada día. Además, la confianza en las urnas es lo que sostiene cualquier democracia, sea la que sea.
Más de 7,3 millones de israelíes están llamados a votar. Netanyahu se juega seguir al frente del país tras cuatro años de Gobierno marcados por los ataques del 7 de octubre de 2023. Enfrente hay un bloque muy variado de fuerzas que quiere echarle y acabar con el Ejecutivo más a la derecha que ha tenido Israel desde 1948.
Qué puede pasar ahora: si las denuncias no se confirman, el resultado se dará por válido y el juego se medirá en los pactos de gobierno. Si algún caso sí se demuestra, habrá recursos y el debate sobre la legitimidad de las urnas puede alargarse durante semanas. Lo sensato es seguir las cifras oficiales del comité electoral y no compartir acusaciones sin contrastar.