Netanyahu pide votar "ya" y acusa a los árabes de ir "corriendo" a las urnas
Netanyahu pide participación masiva y acusa a Raam de intentar robar las elecciones en Israel. Qué está en juego para la región y el mundo.
Netanyahu se plantó en un colegio electoral de Jerusalén con su mujer, Sara, y lanzó un mensaje directo: que todo el mundo vaya a votar. Ni playa ni barbacoa, dijo. Israel vive una jornada electoral muy tensa, y el primer ministro quiere que la gente salga de casa.
Lo que más ha llamado la atención es su aviso sobre los votantes árabes, a los que describió "yendo corriendo a votar". Además, acusó al partido islamista Raam de intentar "robar las elecciones" después de que varios de sus miembros fueran detenidos por presunto soborno a votantes. Según él, es algo grave y delictivo.
Netanyahu también habló de la zona del Neguev, donde dijo que la mayoría del electorado es árabe y no judía. Eso sí, no aportó ningún dato concreto ni estadística que respalde la afirmación.
Su mensaje central fue que lo que se juega es "el futuro del Estado judío". Advirtió de que una victoria de la oposición sionista o de partidos árabes "traerá el final del Estado tal y como lo conocemos". Es un argumento muy fuerte, y conviene verlo con perspectiva: en campañas electorales, los líderes suelen movilizar a su base con mensajes de máxima urgencia.
Desde la oposición, Gadi Eisenkot, líder de Yashar y favorito para ganar según las encuestas, respondió desde Herzliya. Habló de colas "excesivamente largas" en varias ciudades y de una población que todavía no se atreve a acercarse a zonas fronterizas con Gaza, como Ofakim, tres años después del 7 de octubre. También pidió no dejarse "engañar por la campaña del miedo" de Netanyahu.
¿Y qué significa esto para la gente de a pie? Un cambio de gobierno en Israel afecta a cuestiones como la seguridad en la frontera, la relación con Estados Unidos y Europa, o el futuro de los acuerdos con los países vecinos. Para los israelíes que viven cerca de Gaza, la decisión de las urnas puede marcar cómo se reconstruyen sus comunidades. Y para el resto del mundo, un giro político así repercute en precios de la energía, en la situación de Oriente Medio y en el debate internacional.
Lo que viene ahora es el recuento y las negociaciones para formar gobierno, que pueden alargarse semanas. Si quieres seguir el proceso, lo más útil es contrastar cada cifra con fuentes oficiales de la Comisión Electoral israelí y con medios independientes, sobre todo cuando los mensajes de campaña son tan contundentes. Los datos, al final, son los que deben decidir.