Israel bate récord de participación: 31,5% a mediodía, el mayor desde 1977
Israel registra un 31,5% de participación a mediodía, la cifra más alta desde 1977. Netanyahu se juega el poder y el resultado influye también en Europa.
Más de 2,3 millones de israelíes ya habían votado a mediodía. Es el dato de participación más alto a esta hora desde 1977, casi cuatro décadas.
Las elecciones legislativas de Israel se celebran con las urnas cargadas de tensión. Benjamin Netanyahu se juega seguir en el poder tras cuatro años marcados por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Enfrente tiene a Gadi Eisenkot, antiguo jefe del Ejército, al frente de un bloque muy diverso de fuerzas que quiere echarle del Gobierno.
Que tanta gente acuda a votar tan temprano suele indicar que la ciudadanía siente que lo que se decide hoy es importante. Un voto masivo cambia el equilibrio de poder, y eso pesa en la política de seguridad, en la relación con los vecinos y en la vida diaria de millones de personas.
Hay que mirar el contexto con calma. Israel es un país donde la seguridad y la guerra condicionan casi todo, desde el precio de la vivienda hasta el día a día de las familias. Un cambio de Gobierno puede traducirse en otra estrategia militar, en otras prioridades presupuestarias y en otro tono diplomático con Europa y con Estados Unidos.
Para quien vive en España, el resultado también llega a casa. Las decisiones del Gobierno israelí afectan a los mercados de energía, al turismo, a la diplomacia europea y a un debate político que aquí se sigue muy de cerca.
Lo que viene ahora depende del recuento y de las negociaciones para formar mayoría, que en Israel pueden alargarse semanas. Conviene seguir las cifras oficiales y contrastar lo que se publica, sobre todo en redes, donde circulan muchos datos sin fuente. Esperar al resultado final antes de sacar conclusiones es la mejor forma de entender qué está en juego.