Israel vota con un 77,7% de participación: Netanyahu gana terreno pero sin mayoría
Israel registra un 77,7% de participación, pero sin mayoría clara. Los 16 escaños árabes pueden decidir quién gobierna y qué pasará después.
Israel ha vivido unas elecciones con una participación del 77,7%, una cifra que la Unión Europea ha celebrado como prueba de una "vibrante democracia". Pero detrás del dato hay un país dividido y sin Gobierno claro a la vista.
Las urnas dejan a Benjamin Netanyahu con 27 escaños para su Likud y 55 diputados para su coalición, que incluye partidos ultranacionalistas y ultraortodoxos. Enfrente, el bloque opositor suma 49 escaños, con 21 para el partido Yashar del exjefe del Ejército Gadi Eisenkot. Ninguno llega a los 61 necesarios para gobernar en solitario.
El dato que más llama la atención es que los partidos árabe-israelíes han logrado 16 escaños, un resultado histórico. Eso les convierte en una pieza clave: quien quiera formar Gobierno tendrá que contar con ellos, o al menos negociar con ellos, algo que hasta hace poco parecía impensable en la política israelí.
¿Y qué significa esto para la gente de a pie? Cuando un país entra en un bloqueo político, las consecuencias llegan a la vida cotidiana: decisiones sobre presupuestos, seguridad, empleo y relaciones internacionales dependen de quién termine sentado en el Gobierno. Para quienes tienen familia, negocios o intereses en la región, la incertidumbre es el principal problema de estos días.
Ahora empieza un periodo de negociaciones. El presidente Isaac Herzog decidirá a quién encarga formar Gobierno, y tanto Netanyahu como Eisenkot ya reclaman ese derecho. Lo lógico es seguir de cerca los pactos que se anuncien, porque de ellos dependerá si Israel tiene un Ejecutivo estable o si el país vuelve a las urnas. Informarse con fuentes contrastadas y no quedarse solo con titulares virales es la mejor forma de entender lo que viene.