Los demócratas ganan el Senado y prometen frenar a Trump: qué puede cambiar
Los demócratas ganan el Senado de EE. UU. y prometen frenar a Trump. Reducir el coste de la gasolina, la comida y la luz, entre sus prioridades.
Los demócratas han logrado el control del Senado de Estados Unidos en las elecciones de medio mandato, y su líder, Chuck Schumer, ya avisa de que el nuevo Congreso va a plantar cara al presidente Donald Trump.
Schumer lo resumió así en una rueda de prensa: «Contra todo pronóstico, los demócratas hemos ganado el Senado, y tenemos cinco palabras para el pueblo estadounidense: el alivio está en camino». El veterano senador por Nueva York habla de una «reordenación generacional del mapa del Senado» tras imponerse en estados tradicionalmente conservadores como Kansas o Texas.
Según Schumer, la nueva mayoría se centrará en tres asuntos: reducir el coste de la vida, sobre todo la gasolina, los alimentos y la luz; combatir la corrupción en la Administración republicana; y acabar con lo que llama el «caos» exterior e interior. En ese último punto, pide el fin de las operaciones militares en Irán y sugiere usar el poder presupuestario del Congreso para forzar el final del conflicto.
¿Qué significa esto para la gente de a pie? Que el precio de lo que llenamos el depósito, compramos en el súper o pagamos en la factura de la luz pasa a ser una prioridad en el debate político de Washington, al menos según el discurso de los demócratas. Pero la noticia no detalla todavía medidas concretas ni cuándo llegarían.
Schumer también ha lanzado una advertencia directa a la Casa Blanca: si Trump veta leyes, el nuevo Senado iniciará investigaciones, acudirá a los tribunales y pondrá «una maraña de obstáculos legislativos» siempre que, a su juicio, el Ejecutivo desafíe la ley o la voluntad popular. «Los días de un Senado sumiso ante Trump se han terminado», ha afirmado, y ha añadido que los republicanos «tuvieron esa oportunidad hace dos años y la desperdiciaron por completo».
Lo que viene ahora es el inicio de la nueva legislatura, en la que los demócratas controlarán ambas cámaras del Congreso y tendrán que demostrar si pueden traducir estas promesas en leyes. Habrá que seguir de cerca los primeros vetos y las investigaciones que anuncia Schumer.