¿Vivienda cara y futuro incierto? El director de 'Esta soledad' pide a los políticos que dejen de crispar
El director Javier Giner denuncia la precariedad material y emocional y pide a los políticos soluciones reales en vivienda y empleo.
La precariedad ya no es solo una cifra en un informe: se cuela en la mesa de la cocina, en los planes de pareja y en las noches sin dormir. Eso es lo que dice el cineasta Javier Giner, que acaba de estrenar 'Esta soledad' este viernes 30 de octubre.
Giner pide a los partidos políticos que dejen de crispar los ánimos y de pensar en sus propios intereses electorales. Su reclamo es claro: que se ofrezcan soluciones reales para la vida de la gente, algo que, según él, se ha perdido bastante en los últimos años.
¿Qué quiere decir exactamente? Que la falta de estabilidad material acaba afectando también a lo emocional. Pone un ejemplo muy cercano: el acceso a la vivienda. Si no puedes emanciparte, ni formar una familia ni planificar nada a medio plazo, la vida se queda en modo de espera permanente.
Esto afecta a cualquiera que tenga que pagar un alquiler que se come gran parte del sueldo, a quien encadena contratos temporales o a quien siente que, por mucho que se esfuerce, no avanza. Giner cuestiona además discursos como la meritocracia o el ascensor social, que, a su juicio, ya no funcionan como se prometía.
Su mensaje también apunta a la salud pública y al bienestar emocional. Se pregunta cómo se puede hablar de gestionar las emociones cuando se desmantelan servicios básicos. La terapia ayuda, sí, pero no sustituye las decisiones políticas que mejoran la vida cotidiana.
Frente a esa sensación de vivir siempre contrarreloj, el director reivindica algo tan sencillo como efectivo: los vínculos colectivos y la movilización social. Recuerda que luchar juntos por lo que se considera justo sigue siendo una de las mejores herramientas que tiene la gente.
¿Qué puede pasar ahora? Por el momento, todo depende de si los partidos recogen el guante y ponen la vivienda y el empleo estable en el centro del debate. Para los afectados, el consejo es participar: informarse, hablar con vecinos y compañeros, y exigir compromisos concretos a quienes piden su voto.