El juez no se fía de las joyas de Zapatero: sin estuche, sin papeles y con un regalo que debía ir al Estado
El juez rechaza verificar con Arabia Saudí las joyas de Zapatero: sin estuche ni papeles, y con reglas que él mismo aprobó.
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha rechazado que se pida a Arabia Saudí que confirme el origen de las joyas que la Policía encontró en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero. Para el magistrado, la versión del expresidente no tiene ni un mínimo respaldo objetivo.
Las piezas en cuestión son tres juegos de joyería con rubíes, esmeraldas y zafiros. Zapatero dice que se los regaló el monarca saudí durante una visita oficial a España en junio de 2007, cuando él era presidente del Gobierno. Pidió una comisión rogatoria para comprobarlo. El juez le dice que no.
¿Qué significa esto? Que en una investigación judicial no basta con decir «me lo regalaron». Hay que aportar algo que lo sostenga. Y según el auto, Zapatero no ha demostrado ni siquiera que enviara las dos comunicaciones que dice haber mandado a través de la Embajada saudí. Lo que pedía, en palabras del juez, era construir desde cero la prueba de una afirmación suya.
Hay un dato que pesa mucho: en 2005, durante su mandato, se aprobó el Código de Buen Gobierno, que establecía que los regalos institucionales de especial significación debían pasar al patrimonio público. Es decir, el propio Zapatero firmó las reglas que ahora se le aplican. El juez considera que eso demuestra que conocía el procedimiento, y que no encaja con quedarse las joyas durante años sin darles importancia.
Además, las joyas no estaban en sus estuches originales ni llevaban certificados de autenticidad o de procedencia. Calama no lo toma como prueba definitiva, pero sí dice que es algo que no cuadra con un regalo institucional, que normalmente se inventaría y custodiaría con cuidado. Y añade que, a simple vista, cualquiera puede ver que son objetos de gran valor económico.
Para el ciudadano de a pie, la lección es clara: cuando un cargo público recibe un regalo caro, la regla es entregarlo al Estado. Si no se hace, la explicación tiene que ser muy sólida. Este caso puede acabar en un delito de malversación, según pide la Fiscalía Anticorrupción, y el juez decidirá sobre ello en una resolución aparte.
Lo que viene ahora es una valoración pericial de las joyas para fijar su precio real. Zapatero sigue sin ninguna medida cautelar que le impida viajar, así que podría ir a Arabia Saudí a intentar conseguir por su cuenta lo que no logra por la vía judicial. Mientras tanto, la pregunta que queda abierta es si el expresidente podrá demostrar lo que dice o si las joyas acabarán siendo, como sostiene el juez, un regalo que nunca llegó a documentarse.