MADRID, 26 de enero.
Cox ha conseguido asegurar una financiación bancaria que alcanza los 2.650 millones de dólares (equivalentes a 2.238 millones de euros), destinada a la compra de Iberdrola México, una operación que fue anunciada el pasado 31 de julio. La estructura de esta financiación es sindicada e involucra a un total de siete entidades bancarias, como se detalla en un comunicado oficial emitido por la compañía este lunes.
Entre los bancos que participan en esta iniciativa se encuentran firmas destacadas como Citi y Goldman Sachs, del lado estadounidense; Barclays y Deutsche Bank, que representan a Europa; Santander y BBVA, ambos con una fuerte presencia en el mercado mexicano; y Bank of Nova Scotia, proveniente de Canadá, conocida por su actividad en el continente americano.
La participación de este grupo de entidades financieras subraya el apoyo que la comunidad bancaria brinda a Cox, así como la confianza depositada en el valor que se generará a raíz de la adquisición de Iberdrola México.
El capital que no será cubierto por la financiación bancaria será complementado con recursos propios de Cox, además de capital que provendrá de inversores institucionales, en línea con lo que la empresa había comunicado durante su Capital Markets Day celebrado en octubre en Londres.
Con la obtención de esta financiación, Cox reafirma su habilidad para concretar la compra y se mantiene en curso para cerrar la transacción dentro del cronograma previsto.
Adicionalmente, la compañía ha recibido luz verde por parte de la Comisión Nacional de Energía (CNE) y la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) de México, autorizaciones que han llegado en un tiempo "más rápido" del habitual, lo que valida la aceptación institucional de este proyecto y permite seguir adelante con la operación dentro de los tiempos establecidos.
"Esta adquisición transforma la estructura de nuestra empresa, posicionando a Cox en un nuevo nivel en cuanto a tamaño y estrategia, además de consolidarla como una utility integrada con un liderazgo consolidado en el sector eléctrico mexicano", comentó Enrique Riquelme, CEO de Cox.
La operación incluye una capacidad operativa de más de 2.600 megavatios (MW), una cartera de proyectos de generación que suma 12 gigavatios (GW) yconvertirse en el mayor suministrador privado de México, controlando alrededor del 25% del mercado, más de 20 teravatios-hora (TWh) y más de 500 grandes clientes.
Este avance refuerza la posición de Cox como un actor esencial en la transición energética en la región, generando sinergias significativas que apoyan su estrategia de consolidar a México como uno de los ejes centrales de su negocio en América Latina.
La empresa planea integrar sus operaciones de agua y energía, desarrollar soluciones hídricas adaptadas a las necesidades locales y ofrecer un suministro eléctrico competitivo para las empresas del país.
Además, Cox integrará a todo el equipo de Iberdrola México, unas 700 personas, lo que no solo preservará el talento humano necesario, sino que también garantizará la continuidad de sus operaciones y facilitará la identificación de nuevas oportunidades de crecimiento en el país.
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