Eisenkot se proclama vencedor en Israel: 52 escaños frente a los 50 de Netanyahu
Eisenkot ya se ve al frente de Israel con 52 escaños, pero sin mayoría. El presidente Herzog decidirá quién forma Gobierno. Te explicamos qué pasa ahora.
Gadi Eisenkot, ex jefe del Estado Mayor israelí, ya se ve al frente del próximo Gobierno de Israel. Según las primeras proyecciones de las elecciones de este martes, su bloque habría logrado unos 52 escaños, dos más que la coalición de Benjamin Netanyahu. Pero ojo, ninguno llega a los 61 que hacen falta para gobernar.
Vamos por partes. El Parlamento israelí, la Knesset, tiene 120 escaños, y para formar Gobierno hacen falta al menos 61. Como ninguno de los dos bloques llega a esa cifra, la última palabra no la tiene quien se proclama ganador, sino el presidente del país, Isaac Herzog. Él decide a quién encarga intentar formar una coalición, y eso puede llevar semanas de negociaciones, pactos y mucho regateo.
Eisenkot no ha esperado a nada. Ha salido a las redes sociales para asegurar que los resultados muestran una desconfianza total en Netanyahu y en su gobierno por lo ocurrido el 7 de octubre, cuando milicias palestinas atacaron Israel y desencadenaron la guerra de Gaza. Ha prometido actuar de inmediato para reemplazar al Ejecutivo actual. Otro peso pesado de la oposición, el ex primer ministro Yair Lapid, ha ido todavía más lejos y habla de un colapso total del bloque de Netanyahu.
¿Y esto qué tiene que ver contigo? Mucho más de lo que parece. Israel es un actor clave en Oriente Medio, y las decisiones de su Gobierno afectan a la guerra en Gaza, a la seguridad regional y a las relaciones con Europa y con Estados Unidos. Un cambio de Gobierno puede traducirse en cambios de rumbo en la diplomacia, en el suministro de armas y en las negociaciones de alto el fuego, todo lo cual repercute en los precios de la energía, en la inestabilidad que llega a los mercados y en el debate político que se vive también en España.
Hay que ser prudentes. Son resultados preliminares, y en Israel los votos se cuentan despacio y las coaliciones se cierran a última hora. Un escaño de diferencia puede cambiarlo todo, y las cuentas pueden variar cuando se publiquen los datos definitivos. Por eso conviene no dar por cerrado nada hasta que Herzog haga su anuncio y veamos quién consigue sumar los apoyos necesarios.
Qué puede pasar ahora: si ninguno de los bloques logra una mayoría clara, el país podría entrar en un periodo de negociaciones largas, pactos de última hora o incluso una nueva convocatoria electoral. Como ciudadano, lo sensato es seguir las fuentes oficiales, contrastar las informaciones que circulan por WhatsApp y redes, y no quedarse solo con los titulares de quien se apresura a proclamar la victoria. Los datos definitivos y la posición de la Presidencia son los que marcarán el camino.